Aprender en el abandono:
la “galera” de Nuevo México


Jesús Guerrero
Fotografía: Oscar Guerrero
Eduardo Neri
27 de enero de 2026

 

 

En lo alto de un cerro repleto de follaje seco y cerca de una antena de alta tensión está una galera de 30 metros cuadrados. Ahí, desde hace más de tres años, alumnos de preescolar, primaria y secundaria reciben clases entre polvo y la falta de agua, luz, baños, pupitres y pizarrones.

En esta improvisada escuela estudian cinco niños de nivel preescolar, 12 de educación primaria y seis de secundaria, que son atendidos por una maestra y dos maestros.

La construcción rústica, sin ventanas ni puertas, sin baños y con un techo que tiene sobrepuestos pedazos de lámina galvanizada y asbesto, se ubica en la comunidad Nuevo Guerrero, que pertenece al municipio de Eduardo Neri.

En esta pequeña zona rural, las familias viven otra realidad ante la falta de todos los servicios públicos.

“No se olviden que el lunes tenemos homenaje a la Bandera y tienen que venir temprano”, ordena el profesor Gerson Benguiat Herrera Francisco a sus alumnas.

 

 

Desde el cerro de esta comunidad, que está entre los límites de Zumpango (cabecera del municipio de Eduardo Neri) y Chilpancingo, se ven las casas, que en su mayoría son de madera, aunque hay algunas pocas construidas de material de concreto y un inmueble que parece ser un rancho abandonado.

Para llegar a esta colonia solamente se puede hacer en vehículo o caminando alrededor de 30 minutos en un acceso de terracería empinado.

Los habitantes de Nuevo México que van a trabajar o a realizar alguna otra actividad a Chilpancingo tienen que caminar hasta el Hospital General “Raymundo Abarca Alarcón”, donde toman una Urvan de transporte público.

En la galera de Nuevo México los estudiantes llegan a las ocho de la mañana.

El grupo de niñas y niños de kínder recibe clases en un espacio que está del lado izquierdo de la entrada. Los menores se sientan en sillas de plástico.

“No te vayas a caer”, le dice la profesora a una niña que busca en una bolsita uno de sus colores. La niña acomoda su pequeña silla de plástico que parece de juguete y se sienta.

 

 

En un pequeño patio que está cerca de la entrada están tiradas ocho sillas escolares a las que les falta alguna estructura.

A tres metros de donde están los niños de kínder, el grupo de estudiantes de secundaria recibe clases de su profesor Mario Jesús Vázquez Hernández.

En esta escuela imparten clases Mario de Jesús, Gerson Benguiat Herrera y otra maestra que pidió se omitiera su nombre.

Los tres docentes forman parte de la plantilla de jóvenes del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), que ganan cinco mil pesos mensuales y no cuentan con ninguna de las prestaciones sociales que marca la Ley Federal del Trabajo.

“Nos dan cinco mil pesos mensuales en una sola emisión y otros mil 240 pesos para que podamos estudiar cualquier licenciatura o maestría, y la verdad hay mucha inconformidad porque el Conafe no nos quiere pagar un salario digno y lo que nos dan es como un servicio social”, se quejó el docente Gerson Benguiat Herrera.

Los tres niveles educativos tienen nombre y clave de registro ante la Secretaría de Educación Guerrero (SEG).

El kínder Benito Juárez tiene la clave 12KKJN1247U; la primaria Vicente Guerrero tiene el registro número 12KPR1814N. A su vez, la escuela secundaria, a la que se le está proponiendo que se lleve el nombre de Nájera Guadarrama, también tiene clave de registro ante la SEG, aseguró el profesor Gerson Beyad.

La galera que es utilizada como escuela de multigrados es un espacio donde los colonos de Nuevo México llevan a cabo sus asambleas.
Hace tres años los estudiantes eran atendidos de manera itinerante en los patios de los vecinos de la escuela.

“La gente de la colonia, que es de bajos recursos económicos, construyó este espacio al que le faltan puertas, ventanas, un techo, y lo más grave es que no hay agua ni un baño para que los estudiantes realicen sus necesidades fisiológicas”, dijo el profesor Mario Jesús Vázquez.

Por estudiar en la intemperie, los estudiantes están expuestos a la lluvia, al frío, a los inclementes rayos del sol y hasta a sufrir el piquete de un alacrán, araña o víbora.

A un costado de la galera está un extenso terreno con mucha hierba donde se anidan toda clase de animales ponzoñosos e insectos.

 

 

Ante la falta de apoyo de las autoridades de la SEG y de la alcaldesa del municipio de Zumpango de Neri, Sara Salinas Bravo, los colonos construyen el baño en sus ratos libres.

“La gente deposita sus monedas en una cajita para juntar el dinero para la compra de la tubería y de la taza, pero aún no nos alcanza”, dijo el maestro Gerson.

Los estudiantes tienen que trasladarse a su casa cuando tienen una necesidad fisiológica.

En esta zona hay cuando menos otras demarcaciones, entre ellas La Azteca, Colibrí, Pedregal y Palma Sola, que carecen de los servicios de luz eléctrica, agua, drenaje, transporte público y seguridad.

“Compramos pipas y cada una nos cuesta a veces mil 400 o mil 800 pesos, y nos alcanza para tres familias para llenar nuestros tinacos”, dijo una señora de la comunidad de Nuevo México.

La gente compró paneles solares y con eso les alcanza para tener dos o tres focos de luz por cada casa.

Un centro religioso de la Casa del Peregrino, de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, que está en la colonia Azteca, es el único lugar donde la CFE instaló el servicio de luz eléctrica.

Los padres de familia de la escuela han tenido contacto con la alcaldesa de Eduardo Neri, con el senador Félix Salgado Macedonio y el diputado local Héctor Suárez Basurto para que los apoyen para la construcción de la escuela, pero de ninguno recibieron una respuesta positiva.

Se tiene a disposición mil 800 metros cuadrados de terreno para la construcción del edificio escolar, pero las autoridades siguen sin hacernos caso, reprochó una madre de familia.

La edil Sara Salinas, que ya lleva más de cuatro años en el cargo, nunca ha visitado estas demarcaciones que pertenecen a su municipio.

De acuerdo con sus redes sociales y las cuentas oficiales de su gobierno, en estas primeras semanas de 2026 la alcaldesa ha dedicado más tiempo a la organización de la feria de la Candelaria, con la presentación de corridas de toros y la actuación de grupos musicales que tocan narcocorridos. Además, Salinas Bravo aspira a ser tomada en cuenta en la encuesta por la candidatura a la gubernatura de Morena en 2027.

El profesor Mario Jesús Vázquez afirmó que los estudiantes tienen dificultades de aprendizaje por lo reducido que está el espacio donde reciben las clases.

“Aquí hay mucho ruido y los alumnos se distraen al no poner atención a la clase”, dijo el profesor, quien utiliza un pequeño pizarrón que cuelga de una pared sin revocar.

El docente de Conafe asegura que los tres pizarrones que tiene la escuela fueron donados por los colonos.

Pese a las vicisitudes que los profesores enfrentan para dar clases en este lugar, aseguran que a ellos los impulsa el ánimo de sus alumnos, sobre todo cuando les dicen que van a seguir adelante.

“Los muchachos me han dicho que quieren seguir estudiando; unos dicen que para maestros, otros ingenieros. Eso me emociona y no importa que me paguen poco y gaste dinero de mi bolsa para venir aquí”, sostiene Mario Jesús.