Guerrero: feminicidios y desapariciones
de mujeres a la alza
Jesús Guerrero, Emiliano Tizapa y Arturo de Dios Palma
Chilpancingo
23 de febrero del 2026
En abril de 2016, Raquel Martínez Lázaro y su prima Karen Melissa Peñaloza Martínez, padecieron el mismo dolor y luto.
José Martínez, tío de las dos jóvenes, fue traído muerto a su tierra natal de Acayahualco, en el municipio de Tepecoacuilco, luego de que él y su amigo fueron hallados semienterrados en una fosa clandestina en el municipio de China, Nuevo León.
El tío de Raquel y Karen se dirigía a Estados Unidos para visitar a sus hijos, pero en el trayecto fue secuestrado por un grupo del crimen organizado quien lo asesinó.
La Fiscalía de Nuevo León informó que sus asesinos declararon que los habían confundido con individuos de una organización enemiga.
Siete años después, la familia vivió otra tragedia.
El 31 de enero de 2023, Karen Melissa Peñaloza Martínez, quien tenía 21 años de edad y cursaba el cuarto semestre en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), fue sacada por un grupo de hombres de una pozolería en la comunidad de Petaquillas, en Chilpancingo.
El grupo de individuos subieron a Karen Melissa a la fuerza a un vehículo negro y se la llevaron.
Karen Melissa trabajaba en ese negocio para mantener sus estudios.
Cuando la joven tenía días de descanso o vacaciones escolares se iba a Cuajinicuilapa, aunque en ocasiones junto con su familia visitaban a sus parientes en Acayahualco.
Tres días después de la desaparición de Karen Melissa, la Fiscalía General del Estado (FGE) emitió la alerta Alba, pero hasta la fecha no ha sido localizada.
Familiares y amigos han realizado movilizaciones, pero la FGE les dice que no tienen nada.
Karen Melissa era una activista feminista, dejó en su departamento un perrito al que bautizó con el nombre de “Tito”.
El 31 de enero de este año se cumplieron tres años de que Karen Melissa fue desaparecida, su caso ha sido olvidado por las autoridades.
“No tenemos nada”, dice un vicefiscal a los familiares de Karen, quienes tienen que hacer gastos para trasladarse de Cuajinicuilapa a Chilpancingo para exigir información de los avances de las investigaciones.
Tres años después del secuestro de Karen, el 27 de enero de 2026, su prima Raquel Martínez Lázaro, de 22 años de edad y estudiante del segundo semestre de derecho en la Uagro también desapareció.
Los protocolos de búsqueda para localizarlas fueron accionados en forma tardía por parte de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas (CEBP).
Raquel habló con su mamá por teléfono cuando se dirigía a su cuarto que rentaba en la colonia Lomas del Poniente en Chilpancingo ese 27 de enero y, tres días después la CEBP divulgó su ficha de búsqueda.
Las posibilidades de localizar a una persona son efectivas cuando se accionan los protocolos de búsqueda en las primeras 24 horas después de su desaparición, pero en Guerrero las autoridades nunca han cumplido con esos estándares internacionales.
El rector de la Uagro, Javier Saldaña Almazán, ha guardado silencio, los familiares de Karen y Raquel decidieron no acudir con él porque desde un principio no atendió ningún caso.
La reciente desaparición de Raquel Martínez ha tenido una amplia difusión en los medios de comunicación, por ello el rector de la Uagro intentó lavar su imagen.
Saldaña Almazán declaró hace unos días que el caso de Raquel Martínez no se trata de un problema de la delincuencia sino de un “problema familiar”.
Sin mostrar pruebas, Saldaña Almazán aseguró que la información que le dio la Fiscalía es que la última vez que vieron a Raquel fue abordando un autobús hacia Michoacán y de ahí a Jalisco.
A pesar de los declarado por el rector, Raquel y su prima Karen siguen desaparecidas y sus familias continúan padeciendo la angustia de no saber de ellas.
David Molina Rodríguez, vocero del colectivo de familiares de desaparecidos “Lupita Rodríguez”, afirma que desde que Saldaña Almazán ocupa la rectoría –tres períodos desde 2013- han desaparecido 48 estudiantes (hombres y mujeres) universitarios y él ha guardado silencio en complicidad ante el gobierno.
Karen y su prima Raquel se trasladaron a Chilpancingo para seguir con sus estudios, huyendo de localidades enmarcadas por la violencia criminal.
Karen Melissa el próximo 4 de marzo cumplirá 24 años de edad; ella se trasladó a la capital de estado de Cuajinicuilapa, un municipio situado en la Costa Chica, donde la violencia del crimen organizado también a golpeado a sus pobladores.
Apenas el 4 de enero en Cuajinicuilapa, cuatro hombres armados se llevaron por la fuerza a la profesora de la escuela secundaria Justo Sierra, Leonor López Florencio, quien según sus familiares sigue sin aparecer.
Por otro lado, Raquel Martínez nació y creció en Acayahualco, una comunidad de Tepecoacuilco, municipio ubicado en la región Norte de Guerrero, donde sus habitantes tienen que pagar una cuota a un grupo criminal para sembrar sus parcelas de jitomate.
Hasta hace unos años, empresarios de Cuernavaca, Morelos, llegaban a esta localidad y rentaban a los campesinos grandes extensiones de tierras para sembrar el jitomate.
La presencia de los empresarios generaba empleos, apertura de fondas de comida y la renta de casas.
“Pero llegó un grupo de la delincuencia para exigir a los empresarios el pago de una cuota, como no aguantaron mucho decidieron retirarse del negocio, pero nosotros seguimos bajo el asedio de ellos (los criminales) que siguen exigiendo dinero a los campesinos”, contó un habitante de esta localidad del municipio de Tepecoacuilco.
Raquel Martínez estudió la preparatoria 32 de la Uagro en Iguala, bajo el modo semiescolarizado debido al síndrome de Steven que padece.
Hace dos años Raquel, quien sufre ataques de epilepsia, se trasladó de su natal Acayahualco a Chilpancingo para seguir con sus estudios.
“A lo mejor pensó que aquí en la capital se iba a sentir más segura, pero no fue así”, dice su mamá.
En el último informe que dio a conocer en septiembre del 2025, el Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF) aseguró que las desapariciones de mujeres en Guerrero están vinculadas ampliamente a la trata de personas y al feminicidio que es perpetrado por organizaciones criminales.
De acuerdo al EMAF, Guerrero es una de las ocho entidades del país donde se concentra más de la mitad (el 56.13 por ciento) de los casos de desaparición de mujeres y niñas.
El informe señala que de acuerdo a una serie de entrevistas, se ubicó que es en las escuelas secundarias donde se registran la desaparición de mujeres.
Según el EMAF, en un informe dado a conocer en el 2023 sobre Desapariciones de Mujeres y Violencia por Razón de Género, la Fiscalía General del Estado (FGE) no había emitido en más de 60 años una sola orden de aprehensión relacionada con las desapariciones y solamente logró la judicialización de dos casos de desaparición forzada.
Expone que los esfuerzos del gobierno de la morenista Evelyn Salgado Pineda por atender la violencia de género no ha dado resultado, ya que continúan las desapariciones de mujeres y niñas, feminicidios y otros tipos de violencia.
Menciona que en Guerrero están vigentes dos Alertas por Violencia de Género contra Mujeres (AVGM) por violencia feminicida y agravio comparado. Las dos alertas se emitieron durante el gobierno del priísta Héctor Astudillo Flores.
“Pese a las medidas –que puso en marcha el actual gobierno de Salgado Pineda– como el Protocolo Violeta, policías de género, taxis rosas y capacitación para el personal de servicio público en perspectiva de género, las desapariciones, los feminicidios y otros tipo de violencia continúan”, dice el informe de EMAF.
La Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres (AGCVIM) indica que existe una debilidad institucional para prevenir y erradicar la violencia hacia las mujeres.
De 2015 al 2025, en Guerrero se han cometido 1,417 asesinatos dolosos contra mujeres, de los cuales las autoridades de procuración de justicia solo han establecido 159 feminicidios.
Marina Reyna Aguilar, presidenta de la AGCVIM, afirmó que pese a que existe una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que todo asesinato doloso contra una mujer deba investigarse como un feminicidio, las Fiscalías en todo el país hacen oídos sordos a este mandato judicial.
Hasta el 2025, Guerrero ocupa el lugar número 12 a nivel nacional en desapariciones de mujeres, aseguró Marina Reyna.
El Centro de Defensa de los Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan menciona que de 2005 al 2025 tiene un registro de más de 135 feminicidios de los cuales siete son niñas; el 43 por ciento de mujeres asesinadas fueron mestizas; 33 por ciento pertenecen al pueblo Ñuu Savi; 32 por ciento son Me´phaa; 19 por ciento nahuas y 3 por ciento afromexicanas.
Además, Tlachinollan asegura que de 2018 al 2023 fueron desaparecidas 12 mujeres en la Montaña, cuatro eran niñas.
En noviembre de 2021, Salgado Pineda puso en marcha en Tlapa la cruzada de prevención y erradicación contra la violencia hacia las mujeres y niñas, pero el Centro de Justicia para las Mujeres ha venido funcionando a medias debido a la falta de apoyo gubernamental.
Al igual que este centro, la mayoría de los refugios para las mujeres en situación de violencia extrema operan con bajo presupuesto y dependen de la Secretaría de la Mujer (Semujer).
Tlachinollan apunta que en Guerrero las políticas públicas para proteger a la mujer y que no sean violentadas “son letra muerta”.
Pone de ejemplo la inoperancia de los programas de la Semujer: como la cruzada para prevenir y erradicar los matrimonios forzados y venta de niñas, que no han sido frenados por la inacción gubernamental.
Neil Arias Vitinio, abogada de Tlachinollan, contó que la venta y matrimonios forzados continúan en municipios como Metlatónoc, Cochoapa El Grande, Tlacoahistlahuaca e incluso, en zonas rurales de Acapulco.
El pasado 20 de enero, la activista feminista y ex militante del desaparecido Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), Violeta Pino Girón, fue destituida de la Semujer tras permanecer en el cargo cuatro años y tres meses.
Días después de asumir el cargo en 2021, Pino Girón comentó a algunos reporteros que había sido designada directamente en el cargo por el senador Félix Salgado Macedonio, pero que éste la condicionó que él nombraría a las subsecretarias y titulares de otras áreas en la misma dependencia.
Pino Girón reconoció que esa situación le quitaría poder y margen de maniobra en la dependencia, aún así aceptó el cargo.
En sustitución de Pino Girón, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda designó en el puesto a la ex diputada local del PRD, Hilda Ruth Lorenzo Hernández.
La nueva titular de la Semujer también es cercana al senador Félix Salgado Macedonio y carece de una trayectoria en la lucha feminista.
Chirrionazo
La mañana del jueves 19 de febrero, la adolescente de 16 años de edad, Melany Gissel Bravo Leyva, murió debido a impactos de bala que recibió en un ataque armado en la colonia Chinameca, en Acapulco.
El ataque armado dejó además un chofer asesinado de una camioneta pasajera del transporte público y otra estudiante herida de bala.
Las autoridades no han aclarado a qué se debieron los disparos. Especulan que se trató de una persecución a otro hombre. Cuatro días después no hay nadie detenido por el homicidio de Melany y el chofer. Ninguna autoridad exigió justicia, ni prometió que se investigará y castigará a los responsables.
Ayer, cuatro vehículos fueron incendiados en distintos lugares del puerto supuestamente como una respuesta en el país luego de que fue abatido el líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, Rubén Nemesio Oseguera, alias El Mencho, en una presunta operación federal.
Cada día se escribe una historia trágica de violencia en este país, que nos arrebata la posibilidad de indignarnos continuamente. Justicia para Melany y miles de víctimas que ha dejado la violencia promovida desde el Estado.









