Homenaje a Figueroa Figueroa,
un agravio a víctimas del terrorismo de Estado
Jesús Guerrero
En 1993 Félix Salgado Macedonio era un feroz adversario político del gobernador, el priista Rubén Figueroa Alcocer.
De eso han pasado 32 años, ahora el gobierno de su hija Evelyn Salgado Pineda homenajeó al cacique de caciques: al ex gobernador, el priista Rubén Figueroa Figueroa (1975-1982), el padre del adversario político de Salgado Macedonio.
Durante el gobierno de Figueroa Figueroa, en Guerrero se recrudeció la represión, las desapariciones forzadas y los asesinatos contra cualquiera que mostrara una pizca de resistencia al regimen priista.
“Perro chato” e “Hijo de un asesino”, eran las consignas que las huestes de Salgado Macedonio, entonces candidato del PRD a la gubernatura, escribieron en la fachada del viejo Palacio de Gobierno donde durante más de tres meses -de abril a julio de 1993- colocaron una barricada con ladrillos en la puerta principal para evitar el ingreso de Figueroa Alcocer.
Salgado Macedonio encabezó las protestas por el supuesto fraude electoral por el que llegó a la gubernatura Figueroa Alcocer, candidato del PRI quien ganó por un amplio margen de votación.
Cuando Salgado Macedonio arrió banderas contra Figueroa Alcocer sus correligionarios que en su mayoría eran personas de la tercera edad lloraron de impotencia.
“Muera el perro chato”, gritaban los perredistas que soltaron en llanto al ver que su líder les pedía que se retiraran de Palacio de Gobierno.
A más de tres décadas de ese episodio político, se ventila un hecho bochornoso que ha sido duramente cuestionado por organizaciones sociales de la izquierda y activistas que luchan contra la opresión y violaciones de lesa humanidad que desde la época de la guerra sucia cometió el Estado en Guerrero.

Este domingo, en Huitzuco, el gobierno de Salgado Pineda, a través de la Secretaría de la Cultura, organizó un homenaje conmemorativo por el 117 aniversario del natalicio de Figueroa Figueroa.
En el homenaje participaron el ex mandatario estatal Figueroa Alcocer -hijo de Figueroa Figueroa y acusado de la masacre de los 17 campesinos en Aguas Blancas- y el ex senador Héctor Vicario Castrejón, quien es amigo de Salgado Macedonio.
Vicario Castrejón fue subsecretario de Finanzas del gobierno de Figueroa Alcocer y en su historial tiene señalamientos de corrupción. A su paso como delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, fue inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública (SFP) por presuntos desvíos de recursos públicos.
“Homenajearlo (a Figueroa Figueroa) refleja el desprecio del actual gobierno hacia las víctimas porque reconocen a un criminal pero no a luchadores sociales y activistas como a Lucio Cabañas y a Genaro Vázquez Rojas que a todas luces fueron las víctimas”, declaró el presidente de Esposas e Hijos de Desaparecidos y Desplazados de la Guerra Sucia, Octaviano Gervasio Serrano en una entrevista que le dio al reportero de El Sur, Zacarías Cervantes.
Las organizaciones sociales de izquierda recordaron que en diciembre de 2024, la gobernadora canceló un homenaje que se iba a realizar al líder del Partido de los Pobres (PDLP), Lucio Cabañas Barrientos, al cumplirse 50 años de que fue asesinado por el Ejército.
“Con el acto (del domingo) nos queda claro porque fue cancelado este evento”, escribieron en un documento 30 organizaciones sociales.
Los activistas y luchadores de izquierda pidieron al gobierno un acto de disculpa pública por ese homenaje “ominoso”, pero la única respuesta que dio la titular de la Secretaría de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo, es que revisarán la Ley 761 sobre Símbolos de Identidad y Permanencia que establece el calendario de los actos cívicos.
Esta normatividad que incluyó el homenaje al fallecido de Figueroa Figueroa fue modificada en 2018 durante el gobierno del expriísta Héctor Astudillo Flores.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Jesús Urióstegui García, cercano a Salgado Macedonio y a Salgado Pineda, salió al paso para tratar de apaciguar otro escándalo más del gobierno estatal anunciando que se va a modificar la referida Ley.
Otra de las demandas que pidieron las organizaciones sociales fue la destitución de la titular de la Secretaría de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo, quien desde que asumió el cargo ha sido cuestionada por los activistas culturales por su falta de capacidad para estar al frente de esta dependencia. Ademas, la Secretaría de Cultura es una de las dependencias a la que el gobierno de Salgado Pineda le asigna poco presupuesto.
Martínez Rebolledo es originaria de Iguala, está en el cargo por recomendación de Celeste Salgado Pineda, hermana de la gobernadora. De acuerdo al padrón de afiliados de Morena, la funcionaria no milita en las filas de este partido ni tampoco proviene de una organización de izquierda.
La versión de un ex funcionario estatal y del líder de Morena en Guerrero Jacinto González Varona, es que son pocos los secretarios del gabinete de Salgado Pineda que militan en Morena.
“En este gobierno no hay una identidad de izquierda y por eso cometen esos errores como el del pasado domingo (homenajear a Rubén Figueroa Figueroa) y pues ahora se tendrá que pagar esa torpeza”, comentó el ex funcionario del gobierno de Evelyn.

Pero no es el único caso dentro de Morena. En el 2023, la alcaldesa de Chilpancingo, la morenista Norma Otilia Hernández Martínez, inauguró la remodelación de una plazoleta en la colonia Morelos al que nombró Rubén Figueroa Figueroa.
La idea de Hernández Martínez de imponer el nombre del fallecido cacique a esa plazoleta no fue fortuito o una ocurrencia.
Los padres de Hernández Martínez, María Magdalena Martínez y Venancio Hernández Dircio, quienes fallecieron en un accidente automovilístico, militaban en las filas del PRI durante el gobierno de Figueroa Figueroa.
En aquella época del figueroato -en la década de los setentas- se fundó la colonia CNOP en Chilpancingo y la familia Hernández Martínez fue parte del grupo de promotores. Por eso Hernández Martínez pagó esa deuda política con los priistas.
Otro hecho público que protagonizaron los Salgado y que fue criticado en las redes sociales se vivió en febrero de 2023, cuando Salgado Macedonio y su hija se fotografiaron con Figueroa Alcocer, Vicario Castrejón y el senador Manuel Añorve Baños en Iguala después de la inauguración de la Feria de la Bandera.
Atrás quedó el discurso que el 31 de mayo de 2021 cuando la entonces candidata de Morena realizó una gira de campaña por la zona Norte. Aquel día, Salgado Pineda en el Zócalo de Huitzuco afirmó que después del 6 de junio este municipio cambiaría de nombre y de llamarse Huitzuco de los Figueroa pasaría a Huitzuco de los Libres.
“Lo vamos a gritar fuerte y claro, a partir del 6 de junio será Huitzuco de los libres, de la esperanza, de la dignidad, de la democracia y de la justicia”, lanzó la entonces candidata.
Aquel día el entonces dirigente estatal de Morena, Marcial Rodríguez Saldaña, incitó al público diciendo que la lucha de Morena era “contra los caciques de Guerrero y de Huitzuco”, por lo que el público comenzó a gritar ”fuera caciques, fuera caciques”.

En Guerrero, los priistas se ganaron el repudio de la población sobre todo una familia, Los Figueroa. Sólo hay que recordar que Figueroa Figueroa consolidó ese cacicazgo a punta de masacres, asesinatos y desapariciones. Fue un gobernador sanguinario, responsable, junto con el Ejército de cientos de desaparecidos entre los años de 1960 y 1990.
En el documental Red Privada ¿Quién mató a Manuel Buendía?, el priista, general y ex gobernador de Morelos, Jorge Carrillo Olea, confiesa que Figueroa Figueroa le presumió que a muchos guerrilleros los convirtió en pescadores, porque los capturaron y los lanzaron desde avionetas militares al mar.
Incluso el documental le dedica unos minutos al cacique, quien en vida, amenazó al periodista Buendía Tellezgirón por denunciarlo en sus columnas.
Figueroa Alcocer también se convirtió en cacique y estableció el mismo método de gobierno de su padre para mantener el poder: a punta de masacres, asesinatos y desapariciones.
El 28 de junio de este año, la dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino, sostuvo que a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación fincó responsabilidad por el caso Aguas Blancas a Figueroa Alcocer y a su gabinete, no se ejerció acción penal porque la Procuraduría General de la República nunca atrajo el caso de la masacre.