Fueron secuestrados y no confundidos,
revela papá de minero de Taxco asesinado en Sinaloa
Jesús Guerrero
Chilpancingo
12 de febrero de 2026.
Apolinar Castañeda Hernández, papá del ingeniero geólogo de Taxco José Manuel Castañeda Hernández, exigió justicia por el asesinato de su hijo y, denunció que la empresa minera canadiense Vizsla Silver se negó a negociar con el grupo del crimen organizado que lo secuestró junto con otros nueve mineros en Sinaloa.
“Mi hijo era bueno, no era malo y cuando mucho se tomaba una cerveza para comer”, contó don Apolinar, quien por los años de 1980 a 1990 fue dirigente de la Sección 17 del Sindicato Minero de Taxco que tenía el contrato colectivo con la empresa del Grupo México y que desde hace 18 años seis meses está cerrada por violaciones laborales contra sus trabajadores
Apolinar enterró este martes 10 de febrero a su hijo José Manuel en el panteón municipal de Taxco. Afirmó con la rabia contenida: “Mi hijo y sus demás compañeros no fueron confundidos como dice el gobierno y según las declaraciones que han hecho los implicados”.
“La empresa (Vizsla Silver) desde el primer momento se enteró de que sus trabajadores habían sido secuestrados por un grupo delictivo, pero no quiso negociar para que fueran liberados”, reprochó.
Apolinar aseguró que uno de los antecedentes del acoso que tenía la empresa minera por parte de un grupo del crimen organizado se lo reveló su hijo José Manuel el año pasado.
“En abril de 2025 la empresa mandó a descansar un mes a sus trabajadores porque estaba peligroso, ya que la minera estaba en negociaciones por el derecho de piso que le estaban cobrando los delincuentes; aquí (en Taxco) estuvo un mes mi hijo trabajando a distancia (vía virtual) para la empresa”, indicó Apolinar.
Mencionó que pasó un mes de “descanso” en su casa y su hijo José Manuel regresó a Sinaloa a trabajar a la mina pese a que estaba muy peligroso.
“’Ni modo, yo tengo que ir a trabajar porque tengo familia’, me dijo mi hijo en aquella ocasión”, reveló don Apolinar.
Señaló que antes de que se registrara el secuestro y asesinato de su hijo y los otros 9 mineros se enteraron que el grupo delictivo le exigía a la empresa canadiense la mitad de las ganancias.
“La empresa ofrecía (a la delincuencia) un pago mensual de 200 a 250 mil pesos y yo veo que ahí estuvo el problema porque el día 23 (enero) en la mañana les cayeron cuando estaban durmiendo y se los llevaron”, afirmó Apolinar Castañeda.
Sostuvo que el 22 de enero todavía habló vía telefónica con su hijo José Manuel.
“Ya el día 23 no pude hablar con él y la empresa minera nos avisó hasta las 7 de la noche de ese día que había sido secuestrado junto con otros nueve ingenieros y un contratista. Se los llevaron a las 6 de la mañana de los dormitorios de una casa que rentaba la empresa y nos avisaron casi 12 horas después cuando ya habían presentado la denuncia ante la Fiscalía de Sinaloa”.
Los trabajadores de la mina fueron plagiados en la comunidad de Pánuco, del municipio de La Concordia y el 3 de febrero fueron hallados asesinados en fosas clandestinas en la localidad de El Verde.
Apolinar expresó que fue una angustia “terrible” saber dónde estaba su hijo después que se enteraron de que había sido secuestrado.
Dijo que luego del plagio de su hijo la empresa minera no se comunicaba con ellos para decirles cómo estaba la situación y si ya se realizaba la búsqueda para encontrarlos.
Mencionó que la Fiscalía General de la República (FGR) si ayudó porque los encontró (muertos) y detuvo a algunos presuntos responsables.
“Se ha dicho y eso no me consta, que a la empresa le pedían diez millones de pesos por cada uno de ellos, pero no quiso negociar y supongo que por eso pasó todo eso”, comentó Apolinar.
José Manuel de 43 años de edad estudió en la Escuela Superior de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Guerrero (UaGro) de donde egresó hace 16 años junto con su hermano Víctor Manuel y ambos se titularon en el 2024.
Sin embargo, desde hace más de 16 años, José Manuel se involucró en la minería por la influencia de su papá que laboró más de 18 años en la empresa Industrial Minera México en Taxco.
José Manuel antes de trabajar con la empresa Vizsla Silver estuvo laborando en una mina en Durango.
“Fue despedido de la mina de Durango y tras pasar un examen en las oficinas de la empresa Vizsla Silver que tienen en la Ciudad de México fue contratado y se trasladó a trabajar a la mina (en el municipio La Concordia) en Sinaloa”, contó.
Don Apolinar recordó que su hijo le decía que tanto en Durango y Sinaloa se habían vuelto muy peligrosos por la guerra que había entre los grupos criminales.
Recuerda que a sus dos hijos José Manuel y Víctor Hugo, desde niños les gustó la minería porque él los llevaba a las exploraciones en la mina de Taxco y ahí les contaba el significado de esta actividad.
Víctor Manuel, el otro hijo de Apolinar, también trabaja en las empresas mineras.
“Me acuerdo que mi hijo José Manuel me decía que le geología eran los ojos del ingeniero minero que va siguiendo la veta”, evocó don Apolinar.
José Manuel trabajó en minas asentadas en Estado de México, Coyuca de Catalán, Guerrero, Chihuahua y Durango.
–¿Usted como ve lo que dice el gobierno que a los mineros los mataron porque se les confundió con un grupo antagónico?
—Eso no es cierto, eso es lo que declararon los detenidos. La realidad es que la empresa (minera) tiene la culpa, nosotros estamos culpando a la empresa, ella es la responsable de sus trabajadores y no los cuidó. A ver aquí en Guerrero la empresa minera que estuvo en Campo Morado (en el municipio de Arcelia) se llevaron a los trabajadores, pagaron y negociaron.
En el 2015, la empresa minera Ataley Mining que operaba en este municipio de la Tierra Caliente de Guerrero cerró por las extorsiones, pero en el 2021 otra empresa reabrió.
–¿Usted que pediría por lo que le pasó a su hijo?
–En primer lugar justicia y que la empresa (Vizsla Silver) nos indemnice, porque no fue un riesgo de trabajo, a ellos los extrajeron de las propiedades de la empresa. Las empresas siempre ponen pretextos, e incluso, cuando sus trabajadores mueren en accidentes. Lo que pido al gobierno es que le eche todo porque el país se le está yendo de las manos. (La delincuencia) está rebasando al gobierno y pienso que el Ejército y la Marina pueden terminar con todo esto, pero no sé por qué no lo hacen. Es una situación terrible lo que pasa en Guerrero, Michoacán y casi todo el país y las autoridades no hacen nada para acabar con el crimen organizado.