Jalisco: periodismo local frente a la desinformación que circuló
ante el abatimiento del “Mencho”
Luz Rangel / Animal Político
4 de marzo de 2026
Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue abatido durante un operativo el 22 de febrero, lo cual trajo consigo no solo una ola de violencia, sino también de desinformación y, recordó la importancia del periodismo local para la verificación de hechos en momentos de crisis.
En redes como Facebook, TikTok, X y YouTube y en servicios de mensajería como Telegram y WhatsApp circularon datos falsos, videos fuera de contexto, imágenes generadas con inteligencia artificial (IA), audios anónimos y narrativas alarmistas sobre supuestos hechos de violencia etiquetados como de “última hora”.
Al mismo tiempo, periodistas y fotoperiodistas informaron sobre bloqueos carreteros, incendio de vehículos, balaceras, ataques a establecimientos comerciales y la suspensión de actividades para documentar en el lugar de los hechos, muchas veces poniéndose en riesgo.
“Definitivamente, sin el periodismo local no se sabría nada sobre la situación”, sostiene Isabella Jiménez, periodista freelance en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
No buscaban lo viral, sino ofrecer certezas ante publicaciones sin contexto ni información puntual sobre el lugar y la hora en la que esto estaba sucediendo.
“Había un mar de información”, dice Michelle Freyria, fotoperiodista de Guadalajara para una agencia internacional.
“Hubo muchas teorías de la conspiración”, menciona una periodista especializada en negocios que prefiere el anonimato.
Informar en medio de la emergencia
Michelle Freyria iba a impartir un curso de fotografía de retrato al aire libre. Isabella Jiménez estaba a punto de almorzar tras una cobertura cultural. Y la periodista especializada en negocios estaba corriendo el XL Medio Maratón Internacional de Guadalajara.
“Yo me enteré, antes que por las autoridades o por un medio, por mis alumnos. Porque mis alumnos me empezaron a decir que no podían llegar a la cita del curso porque estaban quemando camiones: un alumno me mandó el primer mensaje a las 8:45”, cuenta la fotoperiodista.
“Empezamos a ver la quema de vehículos por mensajes de colegas, de familiares, notificaciones de medios locales y también publicaciones en redes sociales en la ciudad y en en localidades cercanas”, narra Jiménez.
“Una mujer en bicicleta nos dice: ‘Corran más rápido que hay un incidente de seguridad’. Entonces yo creí que tal vez había muerto alguien, no era la primera vez que en alguna carrera me tocara que muriera una persona. Alrededor del kilómetro 20 es cuando yo escucho unas detonaciones de arma de fuego”, relata la periodista especializada en negocios.
“No me tocaba la guardia ni mucho menos, pero me dijeron: ‘Pues si estás allá, tal vez puedas saber un poco más de información’”, comenta la también corredora.
Freyria hizo equipo con otros colegas para seguir una ruta y fotografiar lo que estaba a su paso. La periodista Isabella Jiménez realizó la cobertura de un tráiler que fue incendiado en un presunto ataque armado en avenida Periférico, en el cruce con Mariano Otero, en el municipio de Zapopan, alrededor de las 10:22 de la mañana.
Verificar en calle la desinformación que circula en redes
Informar desde lo local puede convertirse en una forma de resistencia frente a la desinformación global.
“Quieres que la gente sepa lo que está pasando y que alguien diga: ‘Esto no es lo que estás viendo en ese video de IA o lo que te dijo la vecina, esto es lo que está pasando’”, explica Michelle Freyria.
“La gente hace mucho daño al compartir cosas que no sabe desde el poco control de sus emociones, el chisme, el hablar por hablar, el no leer medios, el no informarse”, agrega.
En campo era necesario hacer una pausa para distinguir lo que estaba realmente pasando de todo aquello que se estaba compartiendo en redes.
Isabella Jiménez recuerda una máxima del periodismo: hacerte responsable de lo que estás cubriendo y de los datos que estás verificando.
“No podía utilizar la palabra narcobloqueo, para empezar porque es un término que familias buscadoras denuncian como lenguaje del crimen organizado. O el dato del abatimiento del Mencho aún no estaba verificado, sabíamos de su detención, eso sí era información oficial”, especifica la periodista.
“Hay que dar la cobertura lo más profesionalmente posible, saber de lo que estamos hablando. En ocasiones muchas personas toman la decisión de opinar o de dar juicios a partir de apreciaciones personales, algo que no se debe hacer”, sugiere la periodista especializada en negocios.
La precariedad laboral de periodistas locales
El periodismo local responde a necesidades informativas concretas y, además, permite reconstruir la idea de comunidad en días intensos a nivel personal y laboral.
Las colegas destacan la red de cuidados, monitoreo, comunicación y cooperación en la cobertura periodística del domingo 22 de febrero que fue indispensable para poder hacer su trabajo y tomar medidas de seguridad.
En medio de la incertidumbre, las tres colegas realizaron una jornada laboral que duró horas.
La fotoperiodista Michelle Freyria destaca medidas como comunicación constante, mandar ubicación en tiempo real, usar casco y tener acreditación de algún medio de comunicación para el cual trabajes, usar calzado cómodo, ropa que no sea inflamable y no cubrir de noche.
La ola de violencia tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, ocasionó al menos ocho agresiones contra periodistas por parte de grupos del crimen organizado o sujetos desconocidos, según la organización Artículo 19.
Una agresión más, ocurrida en Nayarit, está en proceso de documentación.
“El que esto fuera una oportunidad laboral es algo muy doloroso porque obviamente es nuestra casa y es muy doloroso verla en llamas. Hay una terrible sensación de ironía en que eso nos traiga oportunidades laborales”, lamenta Isabella Jiménez.