Aguirre, el arma de la guerra sucia en Morena

Emiliano Tizapa, Jesús Guerrero y Arturo de Dios Palma
Chilpancingo
17 de agosto de 2026

A once días de la detención de Ángel Aguirre Rivero, ex gobernador de Guerrero, por el caso Ayotzinapa y luego de la primera maratónica audiencia en el penal de máxima seguridad de Altiplano donde fue vinculado a proceso, resulta necesario analizar:

¿Por qué Aguirre Rivero es detenido 12 años después de los hechos en Iguala?

¿Su detención es un distractor mediático que sirva para exonerar al Ejército en la desaparición de los normalistas?

¿Con la detención de Aguirre Rivero se esclarecerá el paradero de los 43?

¿Su detención influirá o tendrá consecuencias en la pugna por la gubernatura en 2027 en Guerrero?

¿Favorece o perjudica a ciertos aspirantes internos de Morena?

Es difícil imaginar un escenario donde la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, no hubiese dado el visto bueno a la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, para la detención de Aguirre Rivero. Y es que, el ejemplo perfecto se vivió con su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, cuando el entonces fiscal especial para el caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, pidió la detención de diversos actores políticos de Guerrero y de mandos militares. Sin embargo, López Obrador cedió a la presión del entonces titular de la Fiscalía General de la República, Alejandro Gertz Manero, para echar atrás dichas órdenes de aprehensión.

Gómez Trejo no solo dejó su puesto sino que se exilió del país ante el temor de posibles represalias por sus revelaciones sobre la investigación y la participación del Ejército.

Estamos seguros, que ahora no fue muy distinto, es decir, que hubo un análisis previo de las consecuencias no solo jurídicas para esclarecer el caso Ayotzinapa sino también de que con Aguirre Rivero tras las rejas, el gobierno federal sopesó que éste no podría intervenir en las elecciones rumbo a 2027.

Es irrefutable que en cada elección local Aguirre Rivero movía sus tentáculos en diferentes partidos.

Días antes de su detención, el ex gobernador difundió una entrevista en la que habló de varios temas entre ellos el electoral: “Afortunadamente yo no milito en ningún partido, ni quiero militar en ningún partido y por lo tanto tengo libertad para razonar bien mi voto”.

–¿Pero en el proceso anterior (2024) sí estaba muy definido por Claudia y ahora? –le precisó un reportero.

–Sí, pero fíjate, a pesar de que yo promoví el voto a favor de ella, ¿Ves lo que dijo en la mañanera?

–¿Mala experiencia?

–Pues la verdad que sí, porque no tengo el gusto de conocerla, nunca he conversado con ella, pero el que era delegado en ese momento de Morena, Héctor Ulises García Nieto, platicó conmigo dos o tres veces antes y yo le manifesté que mis simpatías estaban con la doctora Claudia Sheinbaum. Recuerdo que incluso recibí una llamada en aquellos tiempos de la dirigencia nacional del PRD pidiéndome que yo apoyara a Xóchitl Gálvez. Yo le dije tajantemente que no, que a mí el proyecto de Xóchitl no me convencía. Que yo iba no solo a votar, sino que iba a promover el voto a favor de la actual presidenta. Ahora, ya es un tema ya muy trillado, ¿Por qué le mandé el huipil? Porque estaba en mi tierra, como un gesto de atención, de cortesía política.

–Pero luego de este desencuentro, ¿sigue apoyando a Morena o definitivamente se aleja de este partido?

–No, yo nunca, o sea, yo no tengo ningún interés de formar parte de Morena ni que se me vincule con Morena. O sea, yo voy a apoyar, repito, a quienes considere yo que es lo mejor para mi estado, independientemente del partido político de que se trate.

Otra de las revelaciones de Aguirre Rivero en esa entrevista fue que su estructura política –sus allegados y ahijados políticos– están inmersos en los equipos de los aspirantes internos de Morena.

–Varios liderazgos que se identifican con usted están con Beatriz Mojica, apoyándola.

–Sí, pero hay otros que están apoyando a Esthela (Damián Peralta). Hay otros como Edgar que está apoyando a Abelina (López Rodríguez). Hay otros que están apoyando al rector (Javier Saldaña Almazán). Beatriz fue mi coordinadora de Fortalecimiento Municipal y luego fungió como secretaria de Desarrollo Social…Si nos vamos a eso, bien se podría decir que Alfonso Damián Peralta, hermano de Esthela Damián, fue mi subsecretario de Finanzas en la Secretaría de Educación. Y luego lo propuse para que fuera el auditor del Congreso del Estado. Entonces, otros podrían decir, ‘Ah, Aguirre está apoyando a Esthela por la relación del hermano con el ex gobernador’. Y si te vas también con el rector, bien podrían decir, ‘Ah, no, Aguirre apoya al rector’, porque el primer rectorado que tuvo Javier Saldaña se da cuando yo soy gobernador del estado.

Aguirre Rivero es considerado un cacique por el control que mantiene en todos los partidos locales, porque a pesar de que no contendía de forma directa en las elecciones siempre logró colocar a hombres y mujeres en puestos públicos que le convinieran. El actual gobierno de Evelyn Salgado Pineda no se salva, su sobrino es el director de Comunicación Social, René Posselt Aguirre y la secretaria de la Mujer, Hilda Ruth Lorenzo Hernández también fue su allegada años atrás.

El sobrino de Aguirre Rivero quiere ser candidato a diputado impuesto por la gobernadora con quien tienen una amistad. La búsqueda de ese cargo Posselt Aguirre lo hace utilizando los convenios publicitarios que otorga la dirección de Comunicación Social.

 

Con la detención de Aguirre Rivero es evidente que sí afectará la balanza rumbo a 2027, especialmente a la aspirante Beatriz Mojica Morga, a quien los principales operadores de la Izquierda Progresista de Guerrero (IPG), grupo creado por el exgobernador, operaban a su favor: Yoshio Ávila, Yanelly Hernández Martínez, Tomás Hernández Palma, Rogelio Hernández Cruz, entre otros.

Por otro lado, es extraño que aún no haya sido detenido el ex procurador de Justicia de Guerrero, Iñaki Blanco Cabrera, quien figuró entre las órdenes de aprehensión que se echaron para atrás en el gobierno de López Obrador.

El gobierno de Sheinbaum Pardo se perfila a una investigación en la que toda la responsabilidad recae nuevamente en las autoridades locales y a sus nexos con la organización criminal Guerreros Unidos, exonerando la participación de las autoridades federales y principalmente del Ejército.

Las madres y los padres de los 43 han recalcado que faltan 800 folios que la Secretaría de la Defensa se ha negado a entregar, en los que podrían existir indicios de qué ocurrió con los normalistas.

Es innegable que Aguirre Rivero no actuó como debía para dar con el paradero de los normalistas y que su responsabilidad es mayor a la que siempre dijo tener, sin embargo, acaso su detención dará con el paradero de los estudiantes. Si fuese así, ¿Por qué López Obrador no lo detuvo durante su gobierno?

La base de las acusaciones contra Aguirre Rivero que tiene la FGR son los testimonios de la ex magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Lambertina Galeana Marín y de Blanca María del Rocío Estrada Ortega, ex visitadora general del Poder Judicial.

Estrada Ortega declaró que el 29 de septiembre de 2014 robó en la oficina de Lambertina Galeana el disco con los videos de la noche de las desapariciones y los entregó ese mismo día a las 8:30 de la noche a Aguirre Rivero en Chilpancingo.

Al día siguiente, dijo que hubo dos reuniones a las que asistieron en el Palacio de Gobierno, en las que Aguirre cuestionó a miembros de su gabinete si ya habían destruido las evidencias del caso de los normalistas, porque las desapariciones no podían pasar a mayores, por su estrecha relación con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Durante la audiencia donde fue vinculado a proceso, Aguirre Rivero aseguró: “Ya me habían advertido que esto podía venir, porque la señora que hace la denuncia (Estrada Ortega) me había pedido que la hiciera procuradora, presidenta del TSJEG o magistrada. Sería importante que ustedes los fiscales investiguen los vínculos de la señora con El Patrón…Yo estoy acreditando que nunca conocí esos videos, esa señora que dio esa información es una mitómana y una delincuente; la otra señora Lambertina Galeana debió haber entregado de inmediato esos videos ¿por qué me los tendría que entregar a mí?”.

Con su declaración, Aguirre aceptó conocer quién es “El Patrón”, un hombre que supuestamente ordenó entregar a los 43 normalistas a Guerreros Unidos, pero que su identidad no ha sido esclarecida.

Aguirre Rivero debe aclarar quién es El Patrón, que –como se presume– es el exgobernador, el priista Rubén Figueroa Alcocer.

La defensa de Aguirre Rivero tiene seis meses máximo para reunir evidencia que comprueben que no ocultó ni ordenó destruir esos videos y la FGR para reforzar las pruebas de que el ex gobernador fraguó la destrucción de evidencia que podría llevar al paradero de los normalistas.

Las consecuencias políticas aún estamos por verlas en el proceso electoral que se avecina –mientras los equipos de los aspirantes internos de Morena se han atacado por su cercanía con Aguirre– y faltarán años para ver si esta detención desencadena con el paradero de los 43.

Chirrionazo

Resulta que mineras de origen canadiense están detrás de varias campañas adelantadas de las aspirantes de Morena, lo que resulta contradictorio es que según el partido el proceso era para llamar a la soberanía del país ante la injerencia extranjera. Sin embargo, resulta que ya se están acordando previo al proceso electoral la posibilidad de que exploten más tierras de Guerrero si respaldan ciertas aspiraciones.

Prácticamente lo que están haciendo es vender la patria, negociando que a cambio de dinero para que puedan llevar a cabo una campaña dispendiosa prometan dar facilidades en sus gobiernos para estas empresas canadienses. No que un México sin hambre Claudia y sobre todo, no que muy nacionalistas y defensores de la soberanía.