La oligarquía cevichera contra el cine

Misael Habana de los Santos
Foto: Óscar Guerrero
Acapulco
29 de octubre de 2026

Risa provoca la disertación ideológica de Alejandro Martínez Sidney –empresario y vocero de la Cooperativa Paseo del Pescador Acapulco– contra los realizadores de Contra el huracán, la película de Jorge Michel Grau que recrea una historia de ficción durante la tragedia de “Otis”.

Uno puede estar a favor o en contra de lo narrado, pero habría que explicarle al conspicuo representante de la oligarquía cevichera que el cine no es una oficina de relaciones públicas de los empresarios turísticos ni sus directores están obligados a extender certificados de buena conducta a los patrones.

Martínez Sidney descubre, escandalizado, que la película es ficción. ¡Vaya revelación! Lo que no parece descubrir es que, detrás de esa ficción, asoma una realidad bastante menos cinematográfica: la explotación de los trabajadores pobres por una industria turística que durante décadas ha enriquecido a unos cuantos.

Su defensa de los propietarios de embarcaciones termina por desnudar el verdadero sentido de su indignación: confundir la representación de personajes con una acusación colectiva contra todo un gremio.

Nadie está diciendo que todos los hombres de mar sean explotadores, pero tampoco puede exigirse que todos los patrones sean retratados como benefactores de la humanidad.

El problema de la oligarquía cevichera no es que el cine invente historias, sino que algunas de esas historias se parezcan demasiado a la realidad que preferiría mantener fuera de cuadro.

Y eso, don Alejandro, no es una falta de respeto. Se llama libertad de creación.