Misa en casa Guerrero, posible
violación al Estado laico
Jesús Guerrero
Chilpancingo
8 de mayo de 2026
El lunes 4 de mayo se ofició una misa católica en la Sala de la República de la residencia oficial de Casa Guerrero, donde estuvo presente la gobernadora, la morenista Evelyn Salgado Pineda, junto a integrantes de su gabinete.
El acto litúrgico se realizó con motivo de la celebración de la Santa Cruz, donde estuvieron integrantes del sector de la construcción, tal como lo presumió en un comunicado la Dirección de Comunicación Social del gobierno del estado que dirige René Posselt Aguirre, sobrino del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, señalado por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En el comunicado aparecen fotografías de Salgado Pineda junto con el sacerdote José Armando Vázquez Rodríguez, quien tiene a su cargo la iglesia de San Mateo de Chilpancingo y quien fue vocero de la diócesis Chilpancingo-Chilapa.
El sacerdote ofició la misa en Casa Guerrero y aparece en una fotografía bendiciendo una cruz de madera decorada con racimos de flores.
“La gobernadora conmemoró el Día de la Santa Cruz con el sector de la construcción en Guerrero”, dice la cabeza del comunicado de la Dirección de Comunicación Social.
El artículo 3 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público señala que el Estado mexicano es laico. El mismo Estado ejercerá su autoridad sobre toda manifestación religiosa individual. El Estado no podrá establecer ningún tipo de preferencia o privilegio en favor de religión alguna; tampoco a favor ni en contra de ninguna iglesia ni agrupación religiosa, dicta la Ley.
Para el abogado Valentín Sandoval, al realizar actos religiosos en instalaciones de gobierno, las autoridades violan esta ley porque no respetan el Estado laico, además de que hacen uso ilegal de recursos públicos.
Sin embargo, el sacerdote Baltazar Vega Romero consideró que él no ve ningún problema en que en Casa Guerrero se haya celebrado una misa con motivo de la Santa Cruz.
“Lo organizan los arquitectos; si se trata de dar un buen mensaje y lo hacen con respeto, fe y orden, no le veo ningún problema”, sostuvo el párroco, quien reveló que él, en una ocasión, realizó una misa en el estacionamiento del Palacio de Gobierno.
El artículo 21 de la Ley de Asociaciones Religiosas señala que los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Solo podrán realizarse extraordinariamente fuera de ellos en los términos de lo dispuesto en esta ley y en los demás ordenamientos aplicables.
El artículo 22 indica que para realizar actos de culto público con carácter extraordinario fuera de los templos, los organizadores deberán dar aviso a las autoridades federales, estatales y municipales competentes, por lo menos 15 días antes de la fecha en que pretendan celebrarlo; el aviso deberá indicar el lugar, fecha y hora, así como el motivo por el que se pretende celebrar.
Para el abogado Carlos Marx Barbosa Guzmán, la celebración de un acto de culto religioso en Casa Guerrero no viola ninguna ley. Afirmó que durante la administración de Héctor Astudillo Flores se publicó un decreto que establece que estas instalaciones ya no pertenecen al gobierno.
“Además, se pueden realizar actos religiosos fuera de los templos siempre y cuando una autoridad otorgue un permiso”, refirió el abogado.
Un ex gobernador de Guerrero calificó como algo “asombroso” que se haya realizado una misa en la residencia oficial de Casa Guerrero.
“Que yo tenga memoria nunca se había realizado algún acto religioso en oficinas de gobierno”, dijo el ex mandatario, quien pidió el anonimato para evitar una confrontación política con la actual administración estatal que encabeza Salgado Pineda.
Una promesa incumplida y un pasado de escándalo
La residencia oficial de Casa Guerrero, que tiene 14 hectáreas de extensión, fue inaugurada por el ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa bajo el nombre de “Los Eucaliptos”; se desconoce actualmente el costo millonario de su mantenimiento.
Desde que gobernaba el PRI, en la también llamada “casa de gobierno” se han vivido múltiples historias de escándalo protagonizadas por sus moradores.
Una de esas fue el documental Señor Gobernador, una entrevista que dos reporteros franceses le hicieron al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa a principios de los años ochenta, fechas en las que las familias de cientos de desaparecidos y asesinados por el Ejército se movilizaban para acusar al político priista de ser el responsable de estas violaciones de lesa humanidad.
En el documental se ve a Figueroa Figueroa nadando en una alberca ubicada a unos metros de su habitación. En otra escena se observa como el exgobernador presume a los reporteros extranjeros el manejo de un rifle de alto calibre.
Esta residencia oficial también ha sido utilizada para grandes fiestas e incluso para ofrecer banquetes a periodistas.
Con Rubén Figueroa Alcocer —hijo de Figueroa Figueroa— el Grito de Independencia se festejaba, junto con su familia y funcionarios cercanos, con una fiesta en la Sala de la República donde había juegos de azar y apuestas, cena y bebida; la fiesta terminaba al amanecer.
Ángel Aguirre Rivero, gobernador interino de 1996 a 1999 y constitucional del 2011 a 2014, festejaba su cumpleaños con grandes eventos en Casa Guerrero.
En 1997, en la fiesta por su cumpleaños, alcaldes, diputados, funcionarios e incluso un líder estatal del PAN le llevaron regalos a Aguirre Rivero.
En su último tramo como gobernador, el perredista Zeferino Torreblanca Galindo aceptó la petición de un grupo de periodistas de la “vieja guardia” para revivir las comidas con motivo del Día de la Libertad de Expresión.
Esa tradición de festejos a los comunicadores en Casa Guerrero se realizaba desde los mandatos de Alejandro Cervantes Delgado y José Francisco Ruiz Massieu.
Durante las protestas para exigir la presentación con vida de los 43, estudiantes y profesores de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación del Estado de Guerrero (CETEG) irrumpieron en Casa Guerrero, prendieron fuego a muebles de oficina y realizaron otros destrozos al inmueble.
El gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez, publicó un decreto para convertir la residencia oficial Casa Guerrero en el “Complejo Cultural Guerrero”, pero el decreto no fue aprobado por el Congreso, que en ese entonces era de mayoría priista.
En 2021, durante la campaña electoral, los Salgado —la gobernadora y su padre, el senador Félix Salgado Macedonio— prometieron que la residencia oficial de Casa Guerrero sería convertida en un hospital de altas especialidades.
Sin embargo, a Salgado Pineda le faltan un poco más de un año para concluir su mandato y la residencia oficial de Casa Guerrero se utiliza casi como en los viejos tiempos del PRI. Es más, la gente ni siquiera se puede acercar a la mansión porque está rodeada de vallas metálicas.









