Desplazados por violencia de Olinalá
denuncian abandono del gobierno

Jesús Guerrero
Chilpancingo
30 de julio de 2026

 

La visita en Olinalá de los titulares de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) Ricardo Trevilla Trejo y de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, –bajo un fuerte despliegue militar– desató una serie de reclamos por parte de familias desplazadas que desde abril pasado viven asediados por integrantes de organizaciones criminales.

Los dos funcionarios federales y la mandataria estatal llevaron a Olinalá el “Tianguis del Bienestar” y “Sí al desarme y la paz” en la cancha de futbol del Polideportivo de esta localidad, en la zona de la Montaña, donde se instaló un fuerte dispositivo de seguridad.

Pero el despliegue militar en las calles de este poblado no acalló las exigencias de la gente.

En el acto estuvieron unas cien personas de las comunidades de Teticic, Tecorrales, El Refugio, Chautla y Las Anonas que en abril y mayo pasados se salieron de sus hogares por la violencia.

Más de una decena de personas fueron asesinadas y sus viviendas saqueadas por los delincuentes.

Los habitantes de las localidades recibieron apoyo de las fuerzas de seguridad federal y estatal luego de que a través de las redes sociales denunciaron la situación por la que estaban viviendo.

Después de dos meses de esta ola de violencia, los maestros regresaron solo a algunas escuelas y el personal médico ya está trabajando en los centros de salud donde no hay suficientes medicamentos, denunciaron habitantes de las localidades que acudieron al acto oficial en Olinalá en donde también estuvo la gobernadora.

La representante adjunta de la ONU-DH en México, Mai Campbell, estuvo en el acto.

De acuerdo a la versión de algunos lugareños, a dos meses de la ola de violencia que sufrieron no todas las familias que se fueron de sus casas han regresado porque tienen miedo de que los integrantes del crimen organizado lleguen nuevamente como se los han advertido mediante mensajes.

Familias desplazadas que estuvieron en el evento le entregaron un documento a Rosa Icela Rodríguez en donde piden que la presencia del Ejército y la Guardia Nacional sea permanente y además de que les entreguen ayuda económica.

Las víctimas por la violencia denunciaron que los delincuentes les robaron sus pertenencias luego de que abandonaron sus casas.

 

 

Actualmente el Ejército, la Guardia Nacional y la Policía estatal ocupan las instalaciones de una escuela primaria como centro de operaciones en la comunidad de Teticic.

Icela Rodríguez es la segunda vez durante este 2026 que visita municipios de Guerrero que han vivido oleadas de violencia por el crimen organizado.

El 12 de mayo, la titular de Gobernación visitó el municipio de Chilapa luego de que durante seis días integrantes de la organización criminal de “Los Ardillos” atacó con disparos de arma de fuego y drones con explosivos las localidades indígenas de Tula, Acahuehuetlán, Alcozacán y Xicotlán.

Con la visita de Rodríguez Velázquez a las comunidades del municipio de Chilapa se desplegó un operativo de seguridad que hasta el momento solo ha permitido contener la violencia.

En el evento de ayer en Olinalá estuvo el alcalde priísta de este municipio, Manuel Sánchez Rosendo, quien ha sido acusado por su inacción para proteger a la ciudadanía.

Sánchez Rosendo es la tercera vez que es alcalde de este municipio, fue detenido y encarcelado en el penal del Altiplano en el 2006 y en el 2016 salió en libertad tras un amparo que lo exoneró de una acusación que le hizo la entonces Procuraduría General de la República (PGR) de encabezar una banda de secuestradores llamada “Los Ayutlas”.

Sánchez Rosendo citó desde días antes a habitantes de las comunidades para que acudieran a la cabecera municipal para recibir regalos en el “Tianguis del Bienestar”.

Sin embargo, la gente que llegó a Olinalá denunció que no se les permitió ingresar al centro deportivo para obtener un regalo en el Tianguis del Bienestar.

“Muchos llegamos desde las seis de la mañana y el acto empezó después de las 11 y no nos dejaron entrar”, comentó un habitante de la comunidad de Ocotlán.

El edil Sánchez Rosendo ofreció a la gente comida, pero no todas las familias alcanzaron el alimento.