PRI se suma a la simulación y
a las campañas adelantadas


Arturo de Dios Palma, Jesús Guerrero y Emiliano Tizapa
Chilpancingo
4 de agosto de 2026

 

El PRI no se quiso quedar atrás y le entró a las campañas adelantadas, a la simulación, al agandalle. Nadie debe extrañarse, es su esencia. 

Durante casi un mes, los priistas en Guerrero han visto cómo los 17 precandidatos y precandidatas a la gubernatura de Morena —disfrazados de aspirantes a la Coordinación por la defensa de la soberanía y la 4T— han desplegado todas las practicas que crearon y heredaron a la vida pública del país: la simulación, el acarreo, el uso de recursos públicos, la presión a trabajadores de dependencias públicas, el despliegue indiscriminado de propaganda, la compra de entrevistas en medios de comunicación y la guerra sucia. En general, buscar cualquier recoveco para burlar las leyes.

El 27 de julio, el auditorio del PRI en Chilpancingo apenas y se llenó. Lo llenaron como indica su costumbre— acarreando a priistas de todos lados del estado. Por supuesto, el acto no fue ni la sombra de lo que eran hace una década. Lo llenaron con los que aún quedan, con los que aún tienen un cargo, un huesito, con los que aún no han saltado del barco para salir corriendo directito hacia Morena.

En Guerrero desde que perdieron la gubernatura en 2021, la desbandada tomó un ritmo vertiginoso y nadie la ha podido detener. Hasta los que se decían los más priistas se fueron, como el ex gobernador Héctor Astudillo Flores y toda su camarilla.

El PRI se fue quedando vacío, de hecho desde que en 2018 se presentó la nueva maquinaria electoral en el país: Morena. El nuevo partido hegemónico que a paso veloz se ha ido haciendo, uno a uno, de casi todos los cargos de elección popular. Del 2018 al 2024 logró apoderarse de la presidencia de la República, el Congreso de la Unión, 23 gubernaturas y 27 Congresos locales. 

Ese nuevo escenario descontroló a todos los priistas: ¿Qué hace un priista lejos del poder? Nada. Esa es su esencia: estar pegados al presupuesto público.

Ya lo decía Miguel Alemán Valdés: “Vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”. Esa es la doctrina que delineó el comportamiento del PRI durante décadas.

Lo paradójico es que ahora el PRI busca revivir con mañas que inventó y que Morena está reinventando: nombró a 442 priistas como Defensores de México en Guerrero. Traducido: 442 priistas que podrán hace campaña disfrazados de defensores. Y sí, así como lo lee: el PRI dice que va a defender a México. 

El PRI ya se emparejó a Morena: la precampaña ilegal se va propagando, extendiendo. 

Era suficiente ver cómo los morenistas le ven la cara a los mexicanos con su engaño de la defensa de la soberanía. En casi todo este mes, los morenistas lo que más han ignorado es precisamente la defensa a la soberanía, han hablado de otra cosas, por ejemplo: de ellos, y sólo de ellos. También han dedicado tiempo para atacarse, a sacarse los trapitos al sol, como la intensa disputa entre la senadora con licencia Beatriz Mojica Morga y la ex consejera de la presidencia de la República, Esthela Damián Peralta.

Lo que están haciendo los morenistas —y está a la vista— no son asambleas, ninguno de sus actos han parecido ni de cerca a una asamblea. En una asamblea se delibera sobre un tema concreto y se toman acuerdos. Los de los morenistas son burdos mitines proselitistas, donde el centro es el aspirante, no la soberanía. Son mitines que lo único que buscan son adeptos, donde pagan para que las concentraciones sean difundidas en los medios de comunicación y los coloque como el aspirante de mayor arrastre entre la población.

En este mes, nos han mostrado cómo Félix Salgado Macedonio ordena a los funcionarios del gobierno de su hija, la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, para que acarreen a miles de personas para después presumírselas a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes. Estos días, también nos mostraron cómo el rector con licencia de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Javier Saldaña Almazán, utiliza los recursos materiales y humanos de la dependencia para sus fines políticos.  

Según han dicho los propios morenistas, al final de sus recorridos van a levantar varias encuestas con los seis aspirantes —tres hombres y tres mujeres— más aventajados. Las preguntas se centraran en la preferencia de la población en relación al proceso electoral del 2027. 

La pregunta es concreta: ¿por qué le van a preguntar a la gente por el proceso electoral del 2027, si los aspirantes están defendiendo la soberanía? Lo más lógico sería que le preguntaran si estuvo de acuerdo o no en la forma en que los 17 aspirantes defendieron la soberanía. Pero eso no ocurrirá porque todo es una simulación, los morenistas están en campaña.  

Y a partir de ahora, vamos a escuchar la cantaleta de los priistas. Sería bueno que antes de salir a defender a México pidieran perdón. Sí, perdón por haber empobrecido al país, por haber instaurado la corrupción como sistema único. También por haber dejado en desechos a los hospitales y escuelas, por haberle abierto las puertas de par en par a las organizaciones criminales. Por todo el terror que desplegaron en los años 70 en pueblos de Coyuca de Benítez, Atoyac, San Jerónimo y Tecpan. 

 

 

Resulta muy difícil imaginarnos, por ejemplo, al senador Manuel Añorve Baños, diciendo que va a defender a México de la alianza entre los gobiernos y las organizaciones criminales, de los “narcogobiernos”, como les gusta decir. Difícil que se atreva a señalar que el ayuntamiento más importe de Guerrero, Acapulco, contrató como asesor al líder de una red que extorsionaba a todos los prestadores de servicios turísticos en las playas de la Costera Miguel Alemán.

A Añorve Baños se le recuerda mucho como alcalde de Acapulco. El priista sustituyó a Salgado Macedonio en el cargo. En ambos gobiernos comenzó el camino para que Acapulco se convirtiera en lo que es: una ciudad imposible, insegura, corrupta, sucia, inviable, donde nada funciona.

Todos recordamos la balacera en La Garita, donde los policías del gobierno de Salgado Macedonio atacaron a un grupo armado y luego dejaron las cabezas de los agentes en los barandales de una oficina gubernamental. Con Añorve Baños nada cambió: las organizaciones criminales operaron en total libertad. Era de todos conocido como el puerto se convirtió en el principal centro de operaciones de la organización criminal Los Beltrán Leyva.

En enero del 2012, en su página de Facebook, Rubén Figueroa Smutny, el hijo del ex gobernador, Rubén Figueroa Alcocer, escribió: “Manuel Enormes Daños, narcopresidente municipal de Acapulco (sic)”. Eso lo dijo su compañero de partido.

Lo primero que debería hacer Añorve Baños es explicarnos qué pasó en Acapulco. Una ciudad que está sumida en la extorsión, donde los asesinatos y las desapariciones son cosas de todos los días. Donde la vida de los ciudadanos está capturada, donde toparse con la Policía Municipal genera igual de miedo que una caravana de hombres armados.

También resultará difícil escuchar al ex alcalde de Zihuatanejo, Jorge Sánchez Allec, denunciando a todos los políticos que heredan los cargos sus esposas o algún familiar. A todos esos que han convertido en patrimonio familiar los recursos públicos y que tanto daño le han hecho al país. Será complicado que se indigné con el intento de Salgado Macedonio por sustituir a su hija en la gubernatura, cuando después de seis años de gobierno le entregó el ayuntamiento a su esposa, Lizette Tapia Castro, la actual alcaldesa.

Pero más difícil será imaginar que Sánchez Allec defienda la libertad de expresión, cuando en sus dos gobiernos, Zihuatanejo se convirtió en una pesadilla para los reporteros y reporteras. Desde el inicio de su primera administración todo se enrareció: las redacciones casi casi fueron tomadas por presuntos criminales y quiénes no obedecieron las ordenes los atacaron. En ese periodo fueron desplazados cuatro reporteros, uno más asesinado.

Sánchez Allec difícilmente se atreverá a exigirle a los alcaldes y alcaldesas que no se atrevan a reprimir a los reporteros o reporteras, que denuncie los negocios de los poderosos y que ningún periodista sufra la violencia extrema como la que padeció Alejandro Moreno Serna, Alex Serna.

Es posible que en esta campaña, el ex gobernador, Rubén Figueroa Alcocer, salga de las catacumbas. ¿De qué va a defender a México el exmandatario? ¿De los caciques? ¿De la represión? Va a pedir que le apliquen la ley al gobernador con licencia de Sinaloa, el morenista Rubén Rocha Moya, por su presunto vinculo con el cártel de Sinaloa. Va a exigir que no quede impune, que su caso, si es necesario, llegue a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), como llegó la masacre de 17 campesinos ocurrida durante su gobierno en junio del 1995 en el vado de Aguas Blancas, en el municipio de Coyuca de Benítez, en la Costa Grande.

No denunciarán nada de eso porque no tienen cara para hacerlo. Todo lo que digan se escuchará hueco, falso, hipócrita. Son responsables de todos esos males. Lo que van a hacer los priistas, cómo lo están haciendo los morenistas, es proselitismo.

Morena abrió una puerta que nunca tuvo que haber abierto. No tuvo que haber reinventado una práctica tan nociva para la vida pública: aprovechar cualquier recoveco legal para sacar ventaja. A partir de ahora nadie va a respetar el calendario electoral ni a la autoridad electoral, todos podrán hacer campaña cuando les plazca, sólo van a necesitar inventarse un cargo, un conflicto y listo.

Las reglas electorales quedaron echas trizas desde ahora, pero lo que no se dan cuenta —o tal vez sí, pero están dispuestos a asumir el costo— es que también están haciendo trizas su propio discurso, de que no son iguales a los demás partidos, que los colocó como la principal oferta electoral. Nadie debe sorprenderse de este comportamiento porque al final gran parte del éxodo de priistas tuvo como destino las filas de Morena.

Chirrionazo

A días de que Félix Salgado Macedonio retome sus mítines en Ciudad Altamirano, en la Tierra Caliente, su hija Liz Adriana Salgado Pineda, quien encabeza el DIF estatal, comenzó la entrega de sombrillas y despensas en la región.

Además, ahora que los trabajadores retornaron a sus actividades tras los días de asueto, ya comenzó de nuevo la operación “presión” para llenar sus concentraciones con trabajadores del estado. Y es que cuentan varios empleados que ahora les dicen que “si quieren, vayan”, y que si lo hacen “será una muestra de agradecimiento”.

También ronda en los pasillos de Palacio de Gobierno que Salgado Macedonio pausó sus concentraciones no por descanso o enfermedad sino porque los trabajadores de gobierno estaban de vacaciones. Ahora que ya están todos, volverán a presionarlos para llenar los eventos del padre de la gobernadora.