Morena se ausenta de sesión para evitar
debatir con el PRI sobre crisis de salud

Jesús Guerrero
Chilpancingo
4 de noviembre de 2026

La fracción parlamentaria del PRI acusó al grupo de legisladores de Morena de que, por su ausencia premeditada, se suspendió la sesión del Congreso por falta de quórum, en la que expondrían la crisis que existe en los hospitales y centros de salud de Guerrero. 

El legislador priísta, Bulmaro Torres Berrum, aseguró que Morena no quiso que se llevara a cabo la sesión porque él iba a exponer las condiciones deplorables en que se encuentra el Hospital del municipio de Arcelia, en la región de Tierra Caliente. 

Contó que este miércoles le habló alguien del Congreso —se supone que el coordinador de la Junta de Coordinación Política, Joaquín Badillo Escamilla— para pedirle su autorización de que en el orden del día de la sesión se excluyera el punto del tema del desabasto de medicamentos que existe en los nosocomios.

“Yo iba a exponer el tema del Hospital de Arcelia, cuyo edificio está en malas condiciones y me comentó el director que se colapsó la red de drenaje”, dijo en conferencia de prensa el priísta, acompañado por su compañera de bancada, Beatriz Vélez Núñez.

A las 13:30 empezó la sesión con un pase de lista, pero solo había 21 legisladores —del PRI, PRD, PT, MC y PAN—, y al no completar los 25 asistentes, la presidenta de la mesa directiva, la perredista Ericka Isabel Guillén Román, suspendió la asamblea por falta de quórum. 

Mientras se realizaba el pase de lista en el salón de plenos, a unos 20 metros de este lugar, 19 diputados de Morena, encabezados por su líder, Joaquín Badillo Escamilla, realizaban una reunión a puerta cerrada en el salón “José Francisco Ruiz Massieu”.

Los legisladores priístas Torres Berrum y Vélez Nuñez dijeron que la bancada de Morena no quiso que se realizara la sesión porque nuevamente iban a abordar el tema de la crisis del sistema de salud en Guerrero, como lo expusieron en la asamblea del 29 de octubre. 

En la sesión de ese día, la bancada de Morena rechazó un punto de acuerdo propuesto por el PRI para que se hiciera un exhorto a la Secretaría de Salud a fin de que surta de medicamentos y equipo a los hospitales y centros de salud de Guerrero.

La propuesta que hizo la presidenta de la Comisión de Salud del Congreso, Beatriz Vélez, provocó un fuerte cruce de acusaciones entre priístas y morenistas. 

Los legisladores del PRI abandonaron el salón de plenos y, posteriormente, la bancada de Morena ofreció una conferencia de prensa en donde su líder, Badillo Escamilla, aseguró que ellos iban a acudir a la sesión y que les cayó por sorpresa que la presidenta de la mesa directiva hubiera suspendido la asamblea.

Aseguró que los morenistas no le temen al debate con los priístas, aunque en los últimos días, afirmó, se ha registrado una “guerra mediática” contra nuestra compañera Catalina Apolinar Santiago y los compañeros Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros y Pánfilo Sánchez Almazán. 

Badillo Escamilla desestimó las críticas que diputados del PRI, organizaciones sociales y derechohabientes han hecho sobre el desabasto de medicinas y la falta de equipo en los hospitales públicos.

Sin embargo, reconoció que la crisis en el sector salud es un problema “añejo” que viene de gobiernos anteriores, y aseguró que existen suficientes medicamentos en los hospitales de Guerrero.

La legisladora morenista, Aracely Ocampo Manzanares, dijo que su homóloga del PRI, Beatriz Vélez, no tiene calidad moral para criticar, ya que dijo: “Ella es una cacique en la dirigencia del Sindicato de Trabajadores de Salud”. Y es que Vélez Núñez lleva más de una década al frente de la Sección 36 del SNTS en Guerrero.

Los legisladores locales cumplieron dos semanas sin sesiones legislativas y los grupos parlamentarios no se ponen de acuerdo para fijar las fechas de las comparecencias de los secretarios de despacho del gobierno estatal con motivo del quinto informe de gobierno de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.

El receso de actividades legislativas empezó desde el pasado 26 de octubre con motivo del puente de Día de Muertos. Un diputado local de Guerrero gana 360 mil pesos al mes, entre salario neto y gastos de gestión.

Además, la actual 64 Legislatura local está envuelta en un escándalo por la expedición de cheques falsificados con millones de pesos que más de 20 legisladores, en su mayoría de Morena, según ellos, no recibieron.

Este escándalo, en el que supuestamente está involucrado el legislador morenista Jesús Urióstegui García, es investigado por la Fiscalía General del Estado.