La encuesta espejo, la emboscada
de Félix a Beatriz Mojica

Arturo de Dios Palma, Jesús Guerrero y Emiliano Tizapa
Chilpancingo
5 de octubre de 2026

 

Félix Salgado Macedonio debería medirse con el espejo de la cruda realidad que vive Guerrero.

En 2027, Salgado Macedonio no debe ser el candidato a gobernador por ningún partido político, no sólo por el nepotismo electoral, sino por los paupérrimos resultados del gobierno que ha encabezado junto con su hija, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, durante los últimos cinco años.

¿Los guerrerenses deberían soportar otros seis años de un gobierno negligente, displicente, omiso, deficiente, corrupto, oscuro y nepotista? La respuesta un rotundo no.

En el caso hipotético de que Salgado Macedonio se convierta en candidato de cualquier partido, ¿qué podría ofrecer?: ¿Continuidad o cambio?

Por supuesto que la única oferta sería la continuidad; por estrategia no podría avasallar a su hija, porque hacerlo sería avasallarse a sí mismo. Pero la continuidad lo único que garantizaría es que, en un eventual gobierno, vuelvan a estar metidos todos sus amigos, compadres, socios y cómplices.

En este gobierno no intentaron resolver ninguno de los problemas que azotan a Guerrero. Es más, su hija —la gobernadora— no cumplió ni siquiera con la promesa que tanto cacaraqueó: convertir a Guerrero en un “santuario para las mujeres”. 

El estado sigue siendo un lugar extremadamente violento para todos pero, sobre todo, para las mujeres. Todos los días hay mujeres acosadas, agredidas, golpeadas, desaparecidas y asesinadas. Las niñas en algunos pueblos siguen siendo vendidas para someterlas a matrimonios forzados.

Si en 2027 Salgado Macedonio fuera candidato a la gubernatura, ¿con qué cara pediría el voto a los pueblos de la Sierra?; ¿tendría el descaro de ofrecerles seguridad y prometerles que combatirá a las organizaciones criminales que los acosan?; ¿les dirá que ahora sí en su próximo gobierno construirá los caminos que se necesitan y que rehabilitará todos los centros de salud que están abandonados?

Este año, en la Sierra se ha desplegado la violencia sin que nadie la impida. Han ocurrido masacres, desapariciones masivas y ataques armados que han durado horas.

¿Qué ha hecho el gobierno de los Salgado para impedirlo? Nada. Al contrario, han sido señalados de apoyar a la Familia Michoacana, la organización criminal que más ha atacado a los pueblos de la Sierra en los últimos años con la intención de quitarles sus recursos naturales.

Cuando vaya de candidato a Chilapa, ¿qué les ofrecerá a todos esos pueblos que viven atrincherados en sus casas por los ataques de los criminales? En la Montaña, ¿cómo le pedirá su voto a todas las familias que cada temporada salen rumbo a los estados del norte del país a trabajar de jornaleros en condiciones muy parecidas a la esclavitud?

Los raquíticos resultados de los cinco años del gobierno estatal también se le deben adjudicar a Salgado Macedonio. En Guerrero para nadie es un secreto que él es quien mueve los hilos del poder. El gabinete del gobierno de su hija él lo diseñó; muchos saben que si quieren lograr una gestión, destrabar un asunto o conseguir un empleo, tienen que acudir con el padre y no con la hija.

Pero en estos cinco años, Salgado Macedonio no sólo ha sido el poder tras el trono en el gobierno del estado. Tiene el control en el Congreso local, en el Tribunal Superior de Justicia, en la Auditoría Superior del Estado, en la Universidad Autónoma de Guerrero y en una gran parte de la dirigencia de Morena.

¿Qué ha hecho Salgado Macedonio con tanto poder acumulado? Lo usa para sus fines personales. Colocó a sus amigos, socios y empleados en esos cargos para que le sirvieran a sus propósitos. Desde el primer minuto en que su hija fue nombrada gobernadora, comenzó su campaña para el 2027. Y en estos cinco años ha recorrido incesantemente el estado. Utiliza ese poder para que sus subordinados en el gobierno del estado, en la auditoría, en el tribunal y en la universidad obliguen a los trabajadores de esas dependencias a asistir a todos sus actos públicos.

En estos cinco años, Salgado Macedonio ha usado el poder de forma trivial, corrupta y caciquil.

Salgado Macedonio parece estar obsesionado con ser gobernador y no solamente quedarse detrás del poder. Y parece que lo va a intentar hasta el final. Sabe que el gobierno que encabeza junto con su hija es un desastre, pero también sabe que con dinero, estructura y muchas promesas mentirosas puede ganar. Y justo ahora cuenta con eso. Sabe que en 2030, por más lealtad que le jure quien gane la gubernatura, no dispondrá plenamente ni del dinero ni de las estructuras: sólo tendrá las promesas mentirosas.

El proceso interno de Morena para definir su candidatura a la gubernatura de Guerrero concluyó; la senadora con licencia Beatriz Mojica Morga fue declarada ganadora de las supuestas encuestas.

De ese proceso, Salgado Macedonio quedó fuera por la aplicación del criterio de nepotismo electoral. La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, propuso reformar la ley para impedir que los gobernantes en turno entregaran el poder a un familiar. Los diputados y senadores la aprobaron, pero para que se aplique en la elección del 2030. Sin embargo, por la presión, Morena decidió reformar sus estatutos y aplicar en 2027 el nepotismo electoral.

 


Salgado Macedonio quedó fuera; no lo incluyeron en la encuesta precisamente por el nepotismo electoral, aunque en estos cinco años convirtieron al gobierno del estado en un asunto familiar. Se convirtió en un clan de familiares.

Dos ejemplos. Uno: la gobernadora tiene como coordinador general operativo de la Oficina de la Gubernatura a Rubén Hernández Fuentes, su pareja sentimental. Y no sólo eso: Hernández Fuentes ejerce funciones extraordinarias. Y no sólo eso: Hernández Fuentes tiene a su hermano —Óscar— como director de Costos, Presupuestos, Licitaciones y Contratos de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial (SDUOPOT). Ambos tienen una gran influencia en el reparto de la obra pública cuando son representantes de empresas constructoras. Dos: tal vez no sea un caso de nepotismo estrictamente, pero sí un conflicto de intereses y un tráfico de influencias: el periódico familiar El Guerrero, que dirige Sol Salgado Pineda, hija de Salgado Macedonio, es uno de los más beneficiados con publicidad oficial del gobierno del estado que dirige Salgado Pineda, hermana de la directora del periódico. A ese medio de comunicación casi ninguna institución le niega publicidad oficial; la razón: es propiedad de la familia Salgado. 

El clan de los Salgado ha compartido el poder con otras familias; por ejemplo, los Salinas. A finales de 2024 fue nombrado como presidente del Tribunal Superior de Justicia Ricardo Salinas Sandoval, quien se convirtió en magistrado a propuesta de la gobernadora. La familia Salinas ocupa un lugar predominante dentro del gobierno de Salgado Pineda. Su hijo, Ricardo Salinas Méndez, es oficial mayor de la Secretaría de Finanzas y Administración, un cargo que le inventó expresamente la gobernadora. Salinas Méndez es de los preferidos, al punto de que es promovido desde el gobierno del estado para que compita por la candidatura de Morena a la alcaldía de Acapulco. Otro integrante de la familia Salinas es Arturo Salinas Sandoval, director de la Comisión Técnica de Transporte y Vialidad de Guerrero. El nepotismo parece que nunca ha sido un impedimento para Salgado Macedonio.

Durante el proceso interno, que disfrazaron como asambleas por la defensa de la soberanía y la 4T, Salgado Macedonio no se quedó tranquilo. Hizo campaña paralela a los que sí fueron registrados como aspirantes a la candidatura. No paró. Obligó a los trabajadores del gobierno del estado a ir a todos sus mítines. Llenó plazas; incluso, muchas más que los aspirantes oficiales.

Los supuestos resultados de la encuesta fueron presentados; varios desconocieron a Mojica Morga como la candidata e, incluso, a casi tres semanas, algunos siguen sin reconocerla. Uno de ellos es Salgado Macedonio, quien por lo menos no lo ha hecho explícitamente.

Hace unos días, Salgado Macedonio y Mojica Morga se reunieron. Subieron la fotografía del encuentro a sus redes sociales, pero no hubo un reconocimiento. Salgado Macedonio de inmediato se puso por encima de ella: se designó como el hermano mayor de todos los aspirantes. Dejó claro que fue ella quien buscó la reunión. Nunca dejó explícito que Mojica Morga fuera la candidata.

En otras ocasiones, Salgado Macedonio ha dicho que Mojica Morga no es la candidata y que el hecho de que le hayan dado ese nombramiento con el que Morena tramposamente evade la ley electoral no es definitivo. Sin embargo, la tradición de ese partido así lo dicta: quien es nombrado coordinador de la defensa de la soberanía y la 4T, luego es confirmado como el candidato.

La última: acaba de pedir a la dirigencia nacional de Morena que aplique una encuesta espejo entre él y Mojica Morga. Dijo que la ganaría, pero no que tendría validez. Sólo para que quede claro quién es quién.

Esa solicitud apesta a chantaje, a una emboscada. En caso de que la dirigencia acepte —lo cual parece imposible— y Salgado Macedonio salga con una amplia ventaja —lo cual es muy posible— sobre Mojica Morga, quedaría muy claro que Morena no estaría postulando a su aspirante más popular.

Y eso ampliaría el margen de negociación de Salgado Macedonio, pero al mismo tiempo aumentaría el precio a pagar de Mojica Morga.

Pero la emboscada de Salgado Macedonio ya está puesta en marcha, se aplique o no la encuesta espejo que está pidiendo. La simple solicitud implica un desconocimiento y un intento de deslegitimar —aún más— la designación de Mojica Morga. Eso también amplía el margen de negociación del padre de la gobernadora.

Salgado Macedonio sabe que Mojica Morga lo necesita para lograr el triunfo electoral en 2027. Y Mojica Morga también lo sabe.

En el cálculo de Mojica Morga debe contar con la estructura de Salgado Macedonio pero, sobre todo, con el dinero y la estructura del gobierno del estado. Hacer campaña sin el apoyo oficial o, peor aún, con el gobierno en contra, complicaría todo su escenario electoral.

Pero sería peor para Mojica Morga tener a Salgado Macedonio como contrincante. 

Bajo esa lógica, Salgado Macedonio continúa con sus “asambleas” –como la de este domingo en Ometepec– que no es más que un mitin para que sus seguidores y trabajadores forzados le griten “gobernador”.  

Chirrionazo

Se cumplieron 11 días desde que ocho hombres, entre ellos un niño y un adolescente, fueron privados de su libertad por integrantes de la organización criminal La Familia Michoacana en la comunidad de El Balcón, municipio de Ajuchitlán del Progreso. El gobierno estatal no ha dado la cara para explicar con detalle qué es lo que ocurrió y cuál es la situación actual. 

La gobernadora Evelyn Salgado Pineda no da señas de importarle el caso; la última vez que apareció de manera pública fue el viernes 2 de octubre en una reunión con artesanos, donde presumió una figurita cuyo título era: “Ahí viene el toro”, el mote de su padre, Félix Salgado Macedonio.

Tras una masiva movilización, los pobladores de la Sierra de Guerrero informaron que el menor fue liberado para enviar un mensaje: el grupo criminal pide que todos los habitantes de El Balcón se desplacen y les dejen explotar sus recursos naturales a cambio de liberar al resto de secuestrados.

Mientras Salgado Pineda tuvo un fin de semana de descanso, la mayoría de los funcionarios de su gabinete se fueron a Ometepec a echarle porras a su papá y los pobladores de la Sierra continúan exigiendo que las autoridades estatales y federales rescaten a los siete ejidatarios restantes.