Radiografía de los efectos
de los megaproyectos en Guerrero


Iván Rudenko León*
Chilpancingo
2 de octubre del 2026

 

La forma en la que se articulan las políticas ambientales en los países que conforman los llamados países periféricos a escala mundial, mantienen un seguimiento que pareciera internado en el voluntarismo, pero que básicamente mantiene una intención característica de integración al manejo de las políticas públicas, donde muchas encontramos un manejo difuso de ésta. 

Tratare en éste trabajo de dar una reducción, solo tomaré en cuenta de manera exclusiva los países que integran América Latina (sin que ello no tenga las mismas características en otras partes del hemisferio). Vemos definiciones desde los acuerdos del mercado internacional integrando las medidas de los proyectos ambientales en la explotación de los recursos naturales.

Acuerdos que a su vez supeditan a los Estados a la aplicación de decisiones de los grandes capitales trasnacionales, en su intento de mantener el proyecto de expansión definidora de la estructura económica, planteando una esquematización ideológica que se traduce en la realidad como una infección en el aparato social, político, económico, cultural, ecológico y ambiental, dando movilidad a los proyectos de desarrollo en los espacios locales, integrando a los espacios territoriales al mercado nacional e internacional generado una crisis de normas y valores en integración conjunta de desarrollo que acumula el descontrol en la estabilidad de las sociedades; paralizando todo índice de desarrollo económico y social en lo local, es cierto, el comercio mundial ofrece oportunidad de incremento de las riquezas y lo transforma en crecimiento, pero deja excluir de estos beneficios a capas enteras de población.

Por tanto, si no hay una conjunción concreta gestora en lo colectivo de demandas en busca de la maximización de beneficios competentes a su capacidad de subsistencia, visualizo las características que componen la organización de la infraestructura económica en tratar de controlar las acciones organizadas, donde los agentes sociales son manipulados, asimismo la organización social se define en el isoformismo institucionalizado, promueve una falta de estrategia que complemente con la conformación organizativa integral de proyectos alternos, centrando por un lado en la utilización de las políticas públicas como utensilios que intervienen y controlan a los Estados para la facilitación de la inversión de los capitales privados, por otro lado la organización social como generadora de transformación en los índices de desarrollo de un territorio, mediante las características propias de la localidad de un territorio definido en una sociedad.

Por ende, inicio sin dejar de mostrar mis consideraciones sobre las causas y formas en las que la maquinaria de la superestructura en términos generales funciona. Cómo es que éstos engranajes generan crisis territoriales y, qué en su movimiento, nos permiten revisar las analogías persistentes entre lo nacional y lo global. 

Hablaríamos aquí de un eslabonamiento general pues los resultados obtenidos en escala continental y mundial, permiten darnos una idea de cómo el aparato ideológico de la economía busca fabricar sociedades únicas mediante modelos mentales, que ven con agrado el arrebato de sus conciencias, mediante los medios que recrean y alimentan la manipulación de conciencias, manteniendo así la diversificación ideológica masiva, que mantiene ocupada la (pseudo) conciencia de la realidad, funcionando mediante mecanismos de control mediatizando las acciones.

Este funcionamiento, sienta sus bases en el mantenimiento de la voluntad en lo que Dussel llama la mediocracia, medida de expansión y organización de una medida educativa que reproduce la información “cotidianizada”. No será en este trabajo donde abordare este tema sobre ideologías de control, pero sí lo pongo como referencia, permitiéndonos mostrar una breve revisión radiográfica del esqueleto de la economía-política mundial y la forma en la que afecta de manera local en su organización que se traduce en el desarrollo nacional desde lo local.

Guerrero cumple con las condiciones para ejemplificar la agresión a la que conduce la competitividad de la economía global sobre las regiones económicas. Las condiciones de degradación legislativa, judicial y, donde la aplicación de decisiones está a cargo de gobiernos autoritarios, que desglosan la herencia caciquil gubernativa en la ejecución de sus funciones, decretando bajo sus designios la doliente andanza de toda una sociedad, a las decisiones unilaterales de un sólo sujeto. 

Este estado nos permite estudiar temas que engrosarían el análisis sobre resistencia social, criminalidad de estado, rezago educativo, social, migración y demás; pero nos referimos a los efectos que ha dejado la consolidación de los megaproyectos que “pasan” por el estado.

Después de los acuerdos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1993 se proclamó como un acuerdo para quitar las barreras al comercio, amén de instrumento que aumentaría el crecimiento económico, crearía empleos y fortalecería la democracia, en los resultados comprobamos una crisis profunda que no únicamente vincularíamos a partir de los tratados comerciales ya que es una cuestión histórica, política y social, agudizándose de forma más impactante, permitiendo una documentación y precisión de los impactos económicos y sociales del TLCAN. 

Son varios años, que tenemos como dato informativo que podemos evaluar y que directamente se presentan como los efectos sobresalientes en las afecciones a los cuerpos ambientales, ecológicos, además de hacerlo con los asentamientos humanos principalmente en zonas rurales (daños que se reproducen también en las urbanas, con sus propias características, pero que no abordaremos por el momento).

Tomaremos solo casos que han tenido mayor impacto social y político, con repercusión a nivel nacional e internacional. Tal es el caso de la organización de campesinos ecologistas de la sierra de Petatlán y Coyuca de Benítez, en Guerrero. En 1995 después de la entrada en vigor del TLCAN, el gobierno del estado firmó un contrato con la empresa forestal multinacional Boise Cascade que concedía los derechos exclusivos de compra y explotación de madera en los ejidos de toda la Costa Grande; esta empresa la cual dirige sus operaciones a países donde las leyes ambientales son mas flexibles y las condiciones de pobreza permiten hacer negocio a costa del medio ambiente y las condiciones de vida de la población.

Haciendo un balance del impacto de la explotación forestal en la década de los noventa, tomáramos los informes de Greenpeace, las imágenes de satélite tomadas en 18 comunidades de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Benítez, entre 1992 y 2000 detectaron la perdida de 56,000 hectáreas de bosque de las 226,203 que existían, un equivalente del 38 por ciento existente. La sobreexplotación de los bosques no fue lo único, el salario a los trabajadores se pagaba en 30 pesos el día; la empresa Boise Cascade terminó su operación, pero el daño ecológico es difícilmente recuperable.

Otro de los daños que se contraen con estos tratados comerciales son llevar a la baja las ya de por si golpeadas condiciones laborables de los trabajadores, protegiendo exclusivamente la inversión extranjera, las cuales exigen diluir todo derecho laboral como la organización de sindicatos, donde a la vez el (supuesto) libre Mercado profundiza la distancia entre la pequeña y mediana empresa y las grandes empresas.

Es importante tomar en cuenta las resoluciones y acciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya que son ellos quienes dictan las medidas las formas de organización económica que exigen a los gobiernos flexibilizar sus leyes comerciales; no únicamente se dirigen a los productos básicos y comerciales, en los últimos años hemos visto la transformación de la fuerza económica, que liga la obtención y privatización de los recursos naturales, petróleo, gases, el agua, principalmente el agua (o en términos correctos Comercio de Servicios), esto es un fenómeno reciente, el comercio de servicios constituyó un asunto de interés para Estados Unidos, Europa y otros países industrializados hasta que liberalizaron y desregularon los sectores de servicios clave a lo largo de los años 70 y 80.

La conformación de una organización social en la que los proyectos sean la generación de bases para el desarrollo local y nacional, no ha tenido una concreción conjunta y podríamos considerar incipiente, pero se han desarrollado elementos que contrastan con la tan elogiada privatización del agua, ha causado una movilización conjunta a nivel mundial, mostrándonos solo la afección que provoca la movilidad de la resistencia. 

Tomemos como referencia México y los megaproyectos impulsados por el Gobierno Federal como son las hidroeléctricas “El Cajón”, en Nayarit; la de Itzantun en Huitiupan en Chiapas; Boca del Cerro, en Tabasco; la de Arcediano, en Jalisco y la hidroeléctrica La Parota, en Guerrero. 

Tomamos este último pues es el que directamente nos afecta. La construcción de una hidroeléctrica de la magnitud de La Parota, cuenta con una extensión mayor a la bahía de Acapulco en 10 veces; afectando gravemente la vida de 25 mil personas dedicadas a la agricultura, así como al medio ambiente por la devastación de la cuenca del Río Papagayo y la inundación de 170 millones de m2 de tierras.

La presa La Parota forma parte del proyecto de interconexión eléctrica que tiene la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para la generación de electricidad y llevarla a Estados Unidos a precios que contrastan con las cantidades que se manejan la venta en el mercado. Plantear los motivos que arropa una embestida neoliberal nos brinda un mayor conocimiento de las violaciones y afecciones que nos encontramos para comprender los movimientos que se dan en una localidad, pero que son parte de todo un programa de desarrollo de la economía global que absorbe las localidades y los territorios.

En el estado encontramos la desvirtuación de los departamentos y cuerpos que deben prever la estabilidad de la sociedad, así como brindar y salvaguardar los intereses de esta misma la falta de calidad ética y política de los gobernantes, de partidos cual sea, en el estado, en especial la vinculación entre PRI, PRD y Morena que operan bajo un modelo operativo y vinculante, que se coluden instituciones como la CFE e inversión extranjera, violentando los mecanismos jurídicos agrarios donde se fabrican medidas fraudulentas para su aplicación, empleando la estrategia del avance de las políticas públicas.

En su modelo de funcionalidad, traía consigo este megaproyecto en su momento, varios puntos más que se violaban con la construcción de La Parota, tales como el derecho a la tierra, a la alimentación, a la libre determinación, a la vivienda y a un medio ambiente sano, derechos que en México deben respetarse de acuerdo a la Constitución y a los convenios internacionales firmados en la carta de Naciones Unidas, convención Americana sobre Derechos Humanos, Declaraciones sobre Derechos del niño, sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, sin olvidar que se encuentra bajo una zona sísmica, de un radio de 3 a 4 kilómetros de la falla que cruza los estados de California (Estados Unidos), Michoacán, Oaxaca y Guerrero.

A la fecha fue suspendido por la llegada de políticas y cambio de administración a partir de 2018, desde la perspectiva en el modelo de gobierno federal, sin que con ello sea tomado en cuenta en los convenios de gobiernos estatales, que amparan y operan en colusión con estas instancias privadas internacionales, señalando la omisión y complicidad del gobierno actual, que opera como cualquier gobierno anterior.

Este breve trabajo responde solo a propósitos muy generales, manejo éste mismo panorama de los efectos que dejan en su paso los acuerdos comerciales, con un saldo beneficiario de parcialidad en la inversión del capital transnacional, presentado en los megaproyectos de inversión en el estado, sin dejar de abordar los elementos que se mueven en torno a la estructura económica a niveles mundiales. En nuestra localidad vivimos lo resultados y efectos de daño a la ecología, sociedad, política y demás elementos de los que somos parte integral; lo cual no es privativo de nuestro estado y país. A lo cual no podemos darle la espalda, dando vistas ciegas de lo que sucede y la forma en la que se ha integrado en nuestra vida la idea del desarrollo a partir de la entrada de proyectos de inversión, vendidos como el desarrollo y prosperidad al alcance próximo.

La utilización de los medios tiene un impacto crucial en nuestro comportamiento, es pues necesario el que intervengamos directamente en los sucesos y procesos de políticidad, orquestando los designios de una sublocalidad, un estado y del país, y que no es solo a través de la reproducción del politiquerismo rancio, en el que se siembra el atraso en el que nos encontramos y la creencia mesiánica de la resolución de problemas en un sujeto.

Somos todo un componente social con capacidad de organización y formulación de proyectos alternativos reales, siendo que nos encontramos integrados al “proceso democrático” clasista, donde la participación del ciudadano es capaz de proponer, alentar y exigir la solución de malos manejos de gobierno, en su instrumentación la política.

El que se desarrolle una combinación de fracasos en la implementación de políticas (y esto se percibe en los fenómenos políticos/sociales a nivel mundial con gran velocidad) genera una crisis bastante fuerte por el agotamiento de ideas, conllevando a la reivindicación de la historia como lugar del sujeto, como agente privado que se valora en lo personal como colectivo, construyendo nuevas medidas en el tejido social. 

No solo explicando los cambios que se dan, sino cómo se dan estos cambios en la historia moderna y la orientación de la acción en su proceso de producción y reproducción de una sociedad, formando de tal forma condiciones en su funcionamiento colectivo, social y masivo.

Esto se con la acción conflictiva de los agentes de las clases sociales que luchan por el control del sistema de acción histórica, y que estos conflictos no solo podemos y debemos verlos con una orientación económica, sino entramos a las regiones de la culturidad considerada en el movimiento social, portando un nuevo orden en los valores y poderes; es la misma estructura que compone la sociedad la cual puede ejercer sobre si misma el nivel de llevar su fuerza a la transformación radical visto como la “acción política” de la aplicación de una voluntad colectiva.

Puesto que los cambios no se dan en un medio vació, no solo se alterara el orden de relaciones políticas sino se lleva (y es posible) a exigir no solo a un funcionario mayor eficacia, mejoramiento y una modificación en los resultados, conducir pues a una instancia de requerimientos de mayor alcance, que pueda y deba manifestarse en una transición, posibilitadora en la forma de proceder con mayor rigor, en el cumplimiento de las operaciones y en el logro de resultados que se da en la sociedad en términos políticos, y que se trasladen así, a las políticas ambientales, dedicándose a la clasificación de de datos, formulaciones, aplicación y generación de leyes, elaboración de nuevos programas con implementación en el desarrollo sustentable, necesario para la reorganización consciente de políticas forestales, no de nivel local, a nivel nacional, continental y mundial.

Está en la ciudadanía, como ente social cohesionado público y activo, reactivo, politizado para percibir, desarrollar medios de su entorno, de manera paulatina cambiar de manera sustancial los designios de nuestro espacio vividencial, a partir de la capacidad de organización constructora de transformación y, no solo de percepción del mundo.

* Iván Rudenko León es licenciado en Filosofía.

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