La basura de Chilpancingo,
el problema que nadie quiere resolver

Jesús Guerrero
Fotografía: David Juárez y Yener Santos
En 2017 fue clausurado el basurero de Chilpancingo porque terminó su vida útil y a la distancia de ocho años la recolección, destino final y procesamiento de las 460 toneladas de desechos que se generan diariamente en esta capital es un problema que no ha sido solucionado por las autoridades.
Además la basura que se produce se convirtió en un negocio para las organizaciones criminales que obligan al pago de una cuota a los recolectores que circulan en sus camionetas conocidos como La basura jefa.
En enero de 2017, durante la administración del priísta Marco Antonio Leyva Mena, las calles de Chilpancingo se convirtieron en un basurero porque la Procuraduría de Protección Ecológica del Estado de Guerrero (Propeg) clausuró el basurero municipal ubicado en las inmediaciones de la colonia La Cinca, al sur de ciudad.
Meses antes de esta clausura, la Propeg multó al ayuntamiento con la cantidad de 199 mil 350 pesos por las afectaciones ambientales que se generaban en ese tiradero de residuos.
Durante esos días la crisis ambiental se agravó debido a que las camionetas recolectoras conocidas como La basura jefa se negaron a depositar los desechos sólidos en un basurero emergente en la comunidad de Palo Blanco y se instalaron en plantón con sus unidades en la plancha del zócalo de Chilpancingo.
Esa crisis ambiental generó que en enero de ese 2017, la Secretaría de Salud emitiera una alerta sanitaria en Chilpancingo pero dicha sanción la levantó un mes después.
Como una medida de emergencia en ese año, las autoridades lograron conseguir un terreno en la comunidad de Huiteco para la ocupación del destino final de la basura.
Sin embargo esa crisis de la basura, y la confrontación política que tenía con el entonces gobernador Héctor Astudillo Flores, Leyva Mena fue obligado a solicitar licencia por tiempo indefinido al Congreso local en octubre del 2017.
En junio del 2018, semanas antes de las elecciones federales y locales, el Congreso local aprueba dar por terminada la licencia de Leyva Mena al acatar una resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJ).
Para ese entonces el dueño de un terreno de la comunidad de El Huiteco que le rentó al ayuntamiento de Chilpancingo para que lo usara como tiradero de basura reclamó el pago de 5 millones de pesos.
Hasta la fecha se sigue utilizando ese predio para el depósito de la basura que se recolecta en Chilpancingo.
Pero de acuerdo a una resolución que ya tomó la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) este tiradero en el Huiteco debe ser clausurado porque ya cumplió su ciclo de vida.
“Ya está sobrepasado, es necesario clausurarlo y tirar la basura en otro espacio pero a nosotros no nos corresponde cerrarlo sino a la Procuraduría Federal del Medio Ambiente”, dijo el titular de la Semaren Ángel Almazán Juárez.
“Ese tiradero de basura ya está causando muchos problemas de contaminación, malos olores”, aseguró el funcionario estatal.
Almazán Juárez recordó que ninguno de los 83 municipios de Guerrero tiene un relleno sanitario, todos son tiraderos que en su mayoría no cumplen con la normal ambiental 086.

La recolección
Uno de los primeros problemas de la basura es su recolección en las más de 300 colonias y cinco barrios de Chilpancingo ya que los camiones oficiales del ayuntamiento que se hacen ese servicio son insuficientes.
En 2021, semanas después de que la morenista Norma Otilia Hernández Martínez asumió la alcaldía de esta capital dio a conocer al arrendamiento de una flotilla de 21 camiones recolectores de basura a la empresa Xian Motors.
Cuando entraron en operación las 21 unidades fueron pintadas con letras de color guinda que forma parte del distintivo de Morena.
En febrero de este 2025, el alcalde Gustavo Alarcón Herrera informó que esta flotilla de camiones recolectores de basura y una ambulancia que arrendó Hernández Martínez pagó tres veces arriba de su costo.
Versiones de los propios trabajadores de Servicios Públicos Municipales, seis de los 21 camiones recolectores de la basura fueron recogidos por la empresa Xian Motors por falta de pago.
De las 15 unidades sólo funcionan 10 porque cinco están en reparación debido a que tienen fallas mecánicas.
Este enero, trabajadores de Servicios Públicos suspendieron labores dos días en protesta porque el ayuntamiento no les repone los pagos que hacen a la caseta del nuevo libramiento Chilpancingo-Tixtla que tienen que pasar para depositar la basura en un terreno de la comunidad de El Huiteco.
Desde febrero el ayuntamiento habilitó varios camiones para que realicen la recolección de basura.
El 5 de febrero, Alarcón Herrera anunció que en diez días llegarían diez nuevos camiones para la recolección de la basura.
Las unidades no han llegado y la acumulación de la basura en las calles de Chilpancingo cada vez son más visibles y la Secretaría de Salud estatal no descarta emitir una alerta sanitaria.
Desde hace cuatro administraciones municipales, en Chilpancingo la recolección de basura se convirtió en un serio problema que no han podido resolver.
Desde que Astudillo Flores fue alcalde (2008 al 2012) entraron en operación las camionetas recolectoras La basura jefa a quienes se les condicionó que solamente recorrerían las calles de las colonias más alejadas del centro de Chilpancingo.
A cambio de una cooperación económica “voluntaria” que le da la ciudadanía, estas camionetas que eran unas 30, ahora rebasan las 100 que tienen permiso de recoger los desechos en las calles del primer cuadro de la ciudad.
Versiones de ex autoridades municipales que por medidas de seguridad pidieron que se omitiera su nombre, aseguraron que los dueños de la flotilla de camionetas de La basura jefa pagan una cuota al grupo criminal que tiene el control en Chilpancingo.
“No solamente los distribuidores y comerciantes de la carne de res, cerdo y pollo pagan derecho de piso también los de La basura jefa”, aseguró la fuente.
En noviembre del 2024, el líder de los recolectores La basura jefa, Fernando Román Sánchez fue asesinado a balazos en la colonia Zinnia, ubicada al poniente de Chilpancingo.
Román Sánchez quien era vecino de la comunidad de San Miguel, del municipio de Mochitlán -territorio donde opera la organización criminal Los Ardillos- era agente de la policía judicial del estado y en la década de los 90, fungió como escolta de funcionarios estatales, entre ellos el ex gobernador priísta René Juárez Cisneros.
La fuente no descarta que el crimen del dirigente de los recolectores de La basura jefa, el cual hasta la fecha la Fiscalía General del Estado, no ha aclarado, haya sido perpetrado derivado de la pugna entre los grupos criminales.
El grupo de las camionetas La basura jefa, también pagan una cuota oficial al ayuntamiento por cada viaje que hacen para el depósito de la basura en el tiradero de El Huiteco.
Durante la administración de Marco Antonio Leyva, cada camioneta pagaba 40 pesos por viaje. En ese entonces eran 50 unidades recolectoras.

Metlalapa: la pugna por el relleno sanitario
Almazán Juárez, titular de la Semaren, considera que Metlalapa es hasta el momento un sitio que reune todas las condiciones para que funcione un relleno sanitario en donde sean depositados los desechos que se generan en los municipios de Chilpancingo, Eduardo Neri y Tixtla.
El funcionario estatal aseguró que la Semaren emitió un estudio de impacto ambiental a esta obra que desde las administraciones de Mario Moreno Arcos (2012-2015) y Marco Antonio Leyva (2015-2018) se empezó a diseñar y a construir.
Metlalapa, donde está esta obra y que aún no entra en funcionamiento, pertenece al municipio de Tixtla.
Antonio Colín Ramírez uno de los afectados por esta obra en Metlalapa aseguró que de ponerse en marcha el relleno sanitario va afectar los mantos freáticos.
“En esta zona hay animales silvestres y pequeños ríos, con los que se abastece de agua a una parte de los pobladores de Zumpango de Neri”, aseguró Colín Ramírez quien es ingeniero agrónomo y es vecino de Metlalapa.
Aseguró que el estudio de impacto ambiental que expidió la Semaren de esta obra fue “por intereses particulares”, y según el es la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la que debe de autorizar si este relleno sanitario es factible o no.
El delegado estatal de la Semarnat, Armando Sánchez Gómez, aseguró que no han emitido ningún permiso de autorización de impacto ambiental para el relleno sanitario de Chilpancingo.
“Tampoco tenemos solicitud (de impacto ambiental) y es la Profepa quien debe sancionar y proceder, emitir las sanciones y medidas correctivas para en su caso regularizarlo (el relleno sanitario)”, expuso.
Por su parte, el coordinador del Instituto de Ciencias Naturales y Cambio Climático de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Octavio Klimek Alcaraz, afirmó que el asunto de la basura en Chilpancingo es un problema que las generamos todos los ciudadanos independientemente de la mala o buena gestión que realiza la autoridad en la recolección, destino y procesamiento de los desechos.
Klimek Alcaraz señaló que por las malas condiciones orográficas que tiene Chilpancingo ha sido difícil conseguir un predio viable para que funcione un relleno sanitario.
Consideró viable el relleno sanitario en Metlalapa ya que es un punto trino donde se puede crear una paramunicipal en la cuestión de residuos que sean manejados por los ayuntamientos de Chilpancingo, Tixtla y Eduardo Neri.
“Hay que hacer un reciclaje porque los residuos generan recursos y el relleno sanitario en Metlalapa reúne esas condiciones pero por visiones encontradas no ha podido funcionar”, expresó el investigador y ex delegado de la Semarnat.




