Morena en Guerrero: El rostro más vivo
del viejo PRI

Arturo de Dios Palma, Jesús Guerrero y Emiliano Tizapa 
Chilpancingo
2 de junio de 2026

 

Con prácticas del PRI no se puede transformar el país. Morena es el partido político más nuevo en México, pero es de los que más pone en práctica las artimañas del anacrónico PRI. 

El domingo, dieron muestra de una: en la mayoría de los estados gobernados por Morena se reeditó una de ella. Llenaron las plazas públicas para “festejar” el segundo año del triunfo electoral de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo. 

“Festejaron” el triunfo del segundo gobierno de la República que gana Morena como priistas: acarrearon a miles de personas, obligaron a los trabajadores del gobierno del estado y permitieron que el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Javier Saldaña Almazán utilizara —otra vez— a profesores y estudiantes con fines políticos. 

Este domingo nos mostraron otra práctica priista: la simulación. Llenaron las plazas con prebendas y amenazas. A las plazas no llegaron los ciudadanos a “festejar” el segundo año del triunfo electoral de Sheinbaum Pardo. El festejo fue únicamente entre ellos. 

Pero, ¿De verdad hay motivos para festejar?

En Guerrero hay muy pocos y esos pocos no surgen de las acciones de los morenistas. La gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, ha establecido un gobierno que no responde a la población: no hay obra pública, no se atiende el problema de la inseguridad, no se combate la corrupción, al contrario, parece que va en incremento; no se cumple con las demandas históricas. La gobernadora cada vez está más alejada de la realidad, de los problemas. Cada vez es más ausente y lejana del pueblo.  

Desde 2018, Morena es mayoría en el Congreso del estado, pero eso no ha significado un cambio. Siguen las mismas prácticas, los mismos vicios, los mismos privilegios y, los mismos rezagos. 

Ha servido de muy poco que Morena sea mayoría en el Congreso: no han podido legislar en tema urgentes como la ley de personas desaparecidas. Un tema que lacera a miles de familias. 

Con Morena, por ejemplo, no se terminaron los privilegios: cada diputado y diputada recibe mensualmente —además de los 50 mil pesos de salario— 300 mil sin ninguna justificación. Lo hacen de manera arbitraria y oscura. 

Y lo peor de todo es que Morena en Guerrero tiene muchas posibilidades de ganar la elección a la gubernatura en 2027. No hay ningún tipo de oposición. El PRI tiene como candidato más fuerte al senador de la República, Manuel Añorve Baños, un personaje con una imagen profundamente deteriorada, sin arraigo entre la gente. El PRD y PAN de plano no tienen con quien competir. MC está en las mismas. 

En ese escenario, Morena las lleva de ganar. Pero en particular en Guerrero lo que ofrece Morena para 2027 son dos prácticas viejísimas: el dedazo y el nepotismo. Dos prácticas repugnantes que siguen muy vivas. 

El dedazo se puede concretar con la candidatura de Esthela Damián Peralta. En abril la presidenta de la República la destapó en Palacio Nacional. Sheinbaum Pardo en mañanera anunció su salida de su gabinete y que buscaría ser la candidata de Morena en Guerrero. El anuncio no fue inocente, no fue improvisado, al contrario fue preciso, calculado, la presidenta sabía qué efectos provocaría hacerlo desde la mañanera y utilizando toda la estructura del gobierno federal. Y a todos les quedó claro que Damián Peralta es la candidata de la presidencia. 

El tema del nepotismo lo sabemos muy bien: Félix Salgado Macedonio, senador de la República y padre de la gobernadora, busca ser el candidato. En los últimos meses ha navegado en el barco de la ambigüedad, pero el tiempo se termina y ha dejado claro que hasta el último momento buscará ser el abanderado pero Morena, según sus estatutos, prohíbe el nepotismo electoral. 

A Salgado Macedonio no se le puede descartar, la buscará hasta el último momento porque sabe que esta elección es el escenario ideal para convertirse en gobernador: tiene el control del gobierno del estado, del Congreso, de la Auditoría Superior del Estado (ASE), del Tribunal Superior de Justicia, de la Uagro y parte de Morena. En otras palabras, Salgado Macedonio auspició otra práctica nefasta del priismo: el caciquismo. 

Esa es la oferta de Morena, la disputa entre el poder central y el cacicazgo local. Pero el 2027 aún no llega y los y las aspirantes de Morena a la gubernatura ya están desatados. Su estrategia es aprovechar los vacíos de las leyes electorales, buscar cómo beneficiarse de las ausencias antes de respetar la ley.  

En casi todo el estado, principalmente en las ciudades más grandes, como Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Zihuatanejo, se pueden ver bardas, lonas y algunos espectaculares con los nombres de algunos aspirantes a la candidatura. 

Es recurrente toparse por las calles de las ciudades y en las carreteras rótulos como estos: “Es Jacinto”, “#iVAn pa´rriba”, “En la encuesta Beatriz es la respuesta”, “Amilcar Va”, “#Rogelio Ortega” o “Esthela”, que en este caso va acompañado por el rostro de la ex consejera jurídica de la presidencia de la República, Esthela Damián Peralta. 

La promoción no se limita a las calles, los y las aspirantes reparten folletos, periódicos personalizados y han invadido las redes sociales con su propaganda. Están metidos en intensas giras en medio de comunicación y en recorridos por municipios. Se han promovido hasta en papel para envolver tortillas. 

El Consejo Nacional de Morena estableció que el candidato o candidata de Morena a las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027 se definirán a través de una encuesta y que sólo participaran seis, tres mujeres y tres hombres. Aún no es claro si el candidato o candidata debe ser definido el 22 de junio o partir de ese día empezará la medición de los perfiles. 

En el mismo consejo, Morena prohibió a los y las aspirantes promover su imagen a través de cualquier tipo de anuncios espectaculares. 

Esta elección será la primera vez que Morena defina a su candidato o candidata a la gubernatura teniendo a uno de los suyos en la gubernatura. La disputa ha generado una alta expectativa.

Detrás de la candidatura andan muchos y hay de todo: familiares de la gobernadora, senadoras, alcaldesas, funcionarios federales, ex funcionarias federales, dirigentes del partido, diputados, ex diputados y, hasta, ex gobernadores. La lista es larga. 

La integra Félix Salgado Macedonio, el padre de la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda; el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona; el delegado de los Programa del Bienestar, Iván Hernández Díaz; la senadora de la República, Beatriz Mojica Morga; la ex consejera de la Presidencia de la República, Esthela Damián Peralta; la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez; la diputada local Guadalupe Eguiluz Bautista.

La lista sigue: el ex diputado federal, Cayetano García García; ex el gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez; el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Javier Saldaña Almazán; el ex procurador de Justicia del estado, Alberto López Rosas y el diputado local y ex candidato a la gubernatura, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros.  

La abierta promoción de los morenistas ha sido señalada por los partidos de oposición, el PRI y MC, sobre todo. Hace unos días la dirigencia estatal de MC presentó una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEDE) por actos anticipados de campaña y la promoción personalizada de los morenistas. 

La dirigencia de MC pidió que se investigue si los morenistas están utilizando recursos públicos para promoverse. 

“Tienen contaminado todo Guerrero de propaganda en la vía pública y quienes no se quieran dar cuenta, aquí está este tendedero de la ilegalidad. Tienen rallado todo Guerrero. Queremos saber de dónde provienen estos recursos públicos, que utilizan para rayar la vía pública”, acusó la coordinadora estatal de MC, Gabriela Bernal Reséndiz, durante una protesta que realizaron fuera del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepc). 

La dirigencia del PRI también anunció que denunciará a Morena por presuntos actos de anticipados de campaña. 

Las pintas en bardas de los morenistas han sido las que han generado la mayor polémica. Los morenistas lo han negado. Por ejemplo, el dirigente estatal, Jacinto González Varona ha dicho —con una sobredosis de cinismo— que en Guerrero hay “muchos Jacintos”. 

El delegado de los Programas del Bienestar, Iván Hernández Díaz, dijo que detrás de las pintas con su nombre está el PRI y el PAN y que se trata de un “acto de mala fe”. 

Una de las pintas que generó molestia fue en el municipio de Tecpan, en la Costa Grande. Un día, apareció rotulado “Es Jacinto” sobre un mural hecho en homenaje a Hermino Rendón Avilés, un promotor cultural de la región. 

El mural fue borrado con pintura blanca y luego pusieron la frase: “Es Jacinto”. 

Ese mural fue pintado por el colectivo Movimiento Muralista Tecpaneco y formaba parte de una serie que se hizo en honor a personas representativas de la región.

“En verdad hay gente que justifica esto sólo porque el dueño autorizó, no se trata de eso banda, es el deliberado intento de borrar la historia, los nombres y los esfuerzos que le dan identidad a nuestra comunidad, ¿a cambio de qué? ¿De esto? Mejor mierda, no sean lamebotas, ningún politiquillo que sea capaz de borrar aquello que le da história a un pueblo va a poder representarlo dignamente, sólo es evidencia de que no entienden ni les interesa entender los intereses de la gente”, escribió Manuel Alonso, integrante del Movimiento Muralista Tecpaneco. 

Sobre las pintas de los y las aspirantes morenistas, la presidenta del IEPC, Fabiola Matildes Gama, afirmó que existe un vacío legal que no permite sancionar desde ahora a los que se promuevan. 

Explicó que los actos anticipados de campaña se definen hasta que ya se declaró el inicio del proceso electoral, previos a la campaña. Morena y sus aspirantes a la gubernatura están adelantados porque saben que tienen el poder y que nadie los va a castigar.

Chirrionazo

Este sábado en Acapulco, la senadora Beatriz Mojica Morga hizo lo que desde tiempos prehistóricos los políticos han hecho, una concentración masiva que más que informe de actividades como lo anunció fue para externar –otra vez– su deseo de gobernar Guerrero y, aunque no ha sido ni presidenta municipal dijo que “está lista” para lo que venga.

Lo más gracioso, es que Mojica Morga invitó a su compañero del Senado, Gerardo Fernández Noroña, quien con expresiones ofensivas se quiso hacer el chistosito: “Oigan, sí quiero preguntarles, ¿cómo le hacen para ponerse románticos y románticas con este pinche calorón? Está cabrón la verdad, yo me pongo lánguido, pero del pinche calor y se reproducen cabrones, o sea, larga vida al pueblo de Guerrero”.

Fernández Noroña respondió a los gritos de “Bety, Bety”: “Conste que yo no he dicho nada, no es campaña, pero como parece cabrón”.

El senador tuvo un lapsus vidente y finalizó con una premonición: “Vengo del futuro y vi que una mujer afromexicana tiene un destino muy prominente en Guerrero”. 

Se ve que a Fernández Noroña los guerrerenses no le caemos muy bien, nos insultó en nuestra casa y nos deseó un mal para el futuro. Como dicen en el barrio: “que preste para ponernos iguales”.