A dos años de concluir estudios, exigen egresados de la Universidad del Bienestar en Tixtla su título y cédula
Emiliano Tizapa LucenaOjitos de Agua, Tixtla4 de septiembre de 2026
La mañana de este viernes, cincuenta egresados de la licenciatura de Enfermería y Obstetricia de la primera generación de la Universidad del Bienestar Benito Juárez García (UBBJG), con sede en la comunidad de Ojitos de Agua en el municipio de Tixtla, exigieron al coordinador de esta institución, Abel Alonso Hernández, su firma y un folio que les garantice que está llevando a cabo su proceso de titulación.
A dos años de que concluyeron sus estudios, son 320 egresados quienes aún no han podido ingresar a un trabajo formal debido a que no cuentan con título ni cédula profesional; tampoco les hacen válidos sus kárdex —calificaciones— ni les emiten un certificado que pruebe que concluyeron sus estudios.
Los egresados piden la intervención de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, para que se agilice su titulación; sostienen que, a pesar de que en el país existen ofertas laborales para ellos, por ejemplo en el IMSS-Bienestar, no los aceptan ante la falta de estos documentos formales.
Los inconformes exigen, además, que les dé la cara la coordinadora nacional de esta universidad, Raquel Sosa Elízaga, quien, aseguraron, los ha dejado plantados de manera virtual y no les explica la razón del retraso de su titulación.
Este viernes, desde las 8 de la mañana comenzaron a llegar los egresados a las instalaciones de la UBBJG, localizada en la pequeña localidad de Ojitos de Agua, ubicada a 15 minutos en vehículo de la cabecera municipal de Tixtla.
Los estudiantes de la primera generación de esta sede no tuvieron ninguna clase en estas instalaciones, por las que en 2022 protestaron para que se agilizara su construcción. La primera generación hizo sus estudios de 2020 a 2024, más un año de servicio y prácticas profesionales, pero fuera de la universidad.
El encuentro de los egresados con el coordinador de la sede duró alrededor de dos horas, mientras que en el resto de la escuela se llevaban a cabo las clases con normalidad. De esta sede ya han egresado dos generaciones, pero solo los de la primera se han organizado para luchar en colectivo por sus títulos.
Daniela Franco, una de las egresadas, contó que el grupo que asistió hoy al encuentro es una representación de los 320 afectados porque no todos viven cerca de Tixtla; añadió que, aunque alrededor de cien de ellos ya cuentan con título, este todavía no tiene validez.
“Exigimos que se nos dé una información clara y concisa del proceso de titulación y de la cédula profesional. La coordinación de la escuela nos ha dicho que ellos ya han mandado la información correcta; nosotros no buscamos culpables, buscamos que nos resuelvan los títulos y cédulas para poder trabajar”, afirmó.
El lunes 31 de agosto, siete estudiantes egresados se presentaron afuera de Palacio de Gobierno, en Chilpancingo, porque buscaban que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda interviniera; sin embargo, solo fueron atendidos por personal de Gobernación estatal, quienes los asesoraron y les consiguieron una reunión para este próximo lunes 7 de septiembre en la Ciudad de México con funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Las contradicciones de la universidad
Daniela Franco explicó que hoy el coordinador de la sede de Tixtla, Abel Alonso Hernández, les informó que él ya envió la información de los 320 egresados a las oficinas centrales de la universidad, radicadas en Pátzcuaro, Michoacán, y que la respuesta que obtuvo fue que ya enviaron todos los títulos, pero los estudiantes no los han descargado. Esta versión fue negada por los egresados.
Agregó que también Alonso Hernández les mencionó que no tiene una lista física de a quiénes les ha llegado el título y a quiénes no.
“Nos dice que no hay base de datos, pero hoy los que venimos firmamos un documento, una base de datos que ya habíamos firmado anteriormente, donde dejamos nombre, folio, correos y teléfono. Volvieron a hacer esa lista porque le pedimos que la imprimiera para que verificara a quién ya le llegó y a quién no”.
Otra contradicción entre la sede de Tixtla y la sede nacional es que Alonso Hernández afirma desconocer los lineamientos para el proceso de expedición de títulos y que solo en Pátzcuaro, Michoacán, lo manejan.
“En Pátzcuaro nos dijeron que el coordinador de cada sede tiene los lineamientos. Hay otra información que no cuadra entre lo que nos dicen allá y lo que nos dicen aquí (en Tixtla)”.
No puedo trabajar sin cédula, reprocha egresada
Dulce María Leyva Bolaños viajó desde las 3 de la madrugada de su comunidad, Jocutla, municipio de Quechultenango, para llegar la mañana de este viernes a la universidad en Tixtla. Ella también es parte de la primera generación.
“Exigimos una solución a la coordinadora, la doctora Raquel Sosa, y también a nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum, porque nos hemos dado cuenta de que ahorita viene mucho trabajo por el programa IMSS-Bienestar y exigimos que, así como se están lanzando propuestas de trabajo, también nos resuelvan a nosotros. Somos 320 egresados de enfermería y sin ninguna posibilidad de trabajar. Por ejemplo, donde hice mi servicio me ofrecieron un trabajo, pero lo que me detiene es no tener el título”, aseguró.
La joven añadió que también le han ofrecido entrar al programa de Bienestar Salud Casa por Casa, pero sin cédula es imposible.
“Pedimos el apoyo para que seamos escuchados y se haga justicia; le pedimos a la presidenta Claudia Sheinbaum su intervención. Ya son más de cinco años y se supone que en un año estaría el proceso de la titulación”.
La exigencia
Los egresados afirman que, en caso de no tener certeza por parte de las autoridades de la UBBJG, iniciarán un amparo que cubra a toda la generación hasta que se agilice su titulación.
“Exigimos que Raquel Sosa, que es la directora general de las coordinaciones de la Universidad Benito Juárez, se haga responsable y nos dé la cara, porque la hemos invitado para que nos atienda de manera virtual y nos dejó esperando más de media hora en la llamada, nunca la atendió. Cuando fuimos a Pátzcuaro, Michoacán, la buscamos y nos negaron que estuviera ahí. Yo entiendo que esté ocupada; sin embargo, creo que como representante de la universidad le compete atendernos, si no, ¿para qué está?”, manifestó Daniela Franco.
Los egresados creen que la falta de título se debe a una represalia por la protesta que hicieron en 2022, cuando exigían que se construyeran las instalaciones, ya que estaban divididos en tres escuelas donde tomaban clases en la cabecera municipal de Tixtla.
En la UBBJG no se permite crear comités, tener representantes de grupo, jefes de grupo ni representantes de maestros.
Daniela Franco expuso que las nuevas generaciones no los apoyan por miedo.
“Están con miedo de que les vayan a quitar a lo mejor un kárdex que no tiene validez, que les quiten un título que no tiene validez, una constancia que no les van a dar; a nosotros, que ya egresamos, nos están atrasando el proceso de titulación. Nosotros ya no tenemos miedo, somos conscientes de que, a dos años de que salimos de la escuela, no hay información verídica del coordinador ni de Michoacán”.
Los egresados invitaron a sus compañeras y compañeros de las siguientes generaciones para que se unan a su movimiento.
“A estas alturas ya van a egresar tres generaciones. Creo que si la primera generación no ha resuelto el título, va a seguir lo mismo con la segunda y la tercera”, expuso Daniela Franco.
Se buscó la versión del coordinador Abel Alonso Hernández, pero respondió que tenía clases y no podía atender la entrevista.






