Campesinos de varias organizaciones protestaron en al menos cuatro municipios de Guerrero para exigir a los gobiernos federal y estatal que hagan la declaratoria de zona de desastre en los campos agrícolas afectados por la sequía, a consecuencia de las lluvias tardías.
Los productores del campo realizaron bloqueos intermitentes en la carretera Acapulco-Pinotepa Nacional y manifestaciones en las calles de Tlapa, Ciudad Altamirano, Iguala y Chilpancingo.
Los labriegos que se manifestaron militan en la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) y la Central Campesina Independiente (CCI).
Unos 100 campesinos se concentraron en el edificio Sentimientos de la Nación, en Chilpancingo, en espera de recibir una respuesta a su solicitud de audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Posteriormente, el mismo contingente se trasladó a la puerta principal del Palacio de Gobierno.
“Queremos que nos den una respuesta porque los campesinos no podemos esperar más, perdimos todas nuestras siembras y el gobierno no nos propone nada”, dijo el líder estatal de la UNTA, Marco Antonio Reyes Campos.
Según las organizaciones, son miles de hectáreas de siembras de maíz, calabaza, frijol y cacahuate las que se perdieron por la falta de lluvias.
Reyes Campos recordó que, en pláticas que han tenido con funcionarios, se les ha planteado que pongan en marcha un plan emergente de apoyos a los campesinos para que, por lo menos, las familias tengan qué comer.
El gobierno federal reconoció que por la sequía se perdieron 80 mil hectáreas de maíz en este 2026; sin embargo, las organizaciones campesinas aseguran que son muchos más los sembradíos siniestrados.
Luego de que los dirigentes de las agrupaciones dejaron la solicitud de audiencia en la Secretaría Particular de la gobernadora, dieron por terminadas sus movilizaciones.