Floricultores de Tixtla rescatan la tradición del cempasúchil y terciopelo

 

Fotografía: Óscar Guerrero

 Texto: Eduardo Yener Santos

 

En estas fechas de Todos los Santos, los mercados, los panteones y los millones de hogares donde colocan una ofrenda para sus muertos son decorados con panes, frutas, comidas, bebidas y velas, pero especialmente de flores moradas y amarrillas.

 

 

Cada año, los campos de flores en Tixtla también se visten de amarillo, color de la Tapayola (cempasúchil), y de morado con la flor de Terciopelo.

 

 

Es una tradición heredada de generación en generación entre los floricultores del barrio de El Santuario, en la cabecera municipal.

 

 

Este año existió una reducción en la producción de la flor por la sequía que enfrentó el estado de Guerrero, este valle histórico no fue la excepción.

 

 


Sin embargo, alrededor de 60 productores lograron producir en sus tierras de labor cempasúchil y terciopelo.

 


Desde la tarde del 27 de octubre, decenas de productores comenzaron a cosechar sus flores.